viernes, 27 de noviembre de 2009

Ñoranzas 4.

Me contaba mi hermano el otro día haciendo referencia a mi mejor amigo: "Es que te juro que ir con éste al mercado es peor que un via crucis". Por supuesto pregunté por qué.
-"Llevábamos varias cosas ya sabes, entre la fruta, la verdura y unas flores, cuando al idiota se le ocurre subir las bolsas al asiento de enfrente y pone las flores atrás".
-"No entiendo" repuse, "¿Cuál fue el problema?"
-"Pues que cómo se le ocurre, si bien se lo dije: no pongas los Acapulcos en el asiento de atrás por que se queman".
Entendí entonces la gravedad del asunto mientras él concluyó: "¿Para qué los compré? Si quemados ya ni olor van a dar."

lunes, 23 de noviembre de 2009

Mentiras Deliciosas.

Ya sé ya sé! Se me calman? No había escrito en La Silueta desde el mes pasado. No voy a ahondar en los motivos por que en realidad sólo existe uno y se llama hueva, así que sigamos adelante con este post maravilloso que surgió a partir de una llamada telefónica que mantuve con mi adorada maestra de doblaje Gaby Cárdenas. Pues resulta, que iba en camino a llamado con ella para hacer una serie de ambientes. Mi llamado era a las 19:00 hrs. y mis cálculos de tiempo para llegar fueron destrozados por mi mejor amigo: el tránsito de la Ciudad de México.

Iba yo bastante histérico tratando de llegar, pero es que cuando vas a 0 km/hr no hay ni pa dónde moverle. Estas literalmente estacionado entre dos microbuses y un trailer en frente. Me llama por teléfono -¿Dónde estás cachorri?- Y le contesto: -Aquí a 5 minutos-. Cabe mencionar que estaba yo como a veinte y que quién sabe si además de esos veinte, me tomaría otros veinte encontrar lugar de estacionamiento. ¿Por qué miento? ¿Por qué no le dije: Gaby de mi amor, vete a tomar un cafecito por que no tengo ni idea a qué hora voy a llegar por que estoy atrapado en el tránsito y probablemente llegaré como dentro de una hora más? Y fue así que me acordé de mis mentiras favoritas. Esas que no sólo digo yo, sino aquellas de las que soy también víctima por que me las dicen. Y son favoritas y deliciosas por que recordándolas me causa mucha risa que en ese momento uno es capaz de decirlas con tal convicción, cuando en realidad es EVIDENTE que no eres más que un idiota víctima de tu propia verborrea equivocada y ridícula.

Presento a continuación un listado de estas y otras mentiras que al recordar su absurda existencia, me hacen reír mucho:

1. "Ya voy de salida"... cuando en realidad ni te has metido a bañar.
2. "¿Cuál mensaje? A mí no me llegó ningún mensaje tuyo." ... mientras aprovechas la primera oportunidad que tienes para borrar los 4 mensajes incriminatorios de tu celular.
3. "Claro que te mandé el mail, ¿qué no te llegó?" ... y añades comentarios como: "¿sabes qué? Pásamelo otra vez por que creo que lo tengo mal".
4. "Te lo juro, contándote a ti, he andado con tres personas en toda mi vida." ... cuando ya traes un kilometraje amoroso como pa' llegar hasta Tijuana.
5. Llega cualquier amiga (por que esto generalmente le pasa a las mujeres) con un corte de pelo nuevo y espantoso y naturalmente pregunta qué te parece. La respuesta es obvia: "Súper bien eh, me late cómo se te ve." Aquellos que les empieza a remorder la conciencia añaden: "Aunque tu otro corte no estaba nada mal tampoco."
6. Esta me la dijeron el otro día en la papelería (y tengo la foto que lo demuestra). Leo un letrero que decía "Globos con elio" (sic). A lo cual porsupuesto indiqué que faltaba una H. La que me atendía me contestó: "Si ya sé, pero lo pusimos a propósito para ver cuánta gente se daba cuenta." Ahora, pensándolo bien, creo que quizás me dijo la verdad... ... ... ... ... mmm... ... si.
7. Cuando recién iba a entrar a la novela "Eternamente Tuya", me habían dicho que interpretaría un papel secundario. Llegué y mi sorpresa fue que mi papel era tan secundario, que los extras tenían más participación que yo. Pregunté a la producción cuál era el motivo y me contestaron: "No, lo que pasa es que tu personaje parece que va a crecer. Parece también que va a ser novio de la protagonista".
8. Cuando cualquier persona me llama por teléfono antes de las once de la mañana y me pregunta "¿Te desperté?", contesto siempre con la voz más fresca que me puede salir de la garganta: "No, para nada".
9. Si te invitan a comer a casa ajena y lo que te prepararon de comer no te gusta, puedes aplicar la de "Perdón es que ando malísimo del estómago" o "Híjole, perdóname, ¿no te dije que era alérgico a los espárragos?" De ahí se desata la conversación de cómo resultaste alérgico a ése vegetal y cuentas la historia de cómo lo descubrieron los doctores tras extensos análisis clínicos y varias idas al hospital. "Nombre, te digo fue horrible, y me da coraje por que me encantan pero pues ni modo. No puedo comerlos."
10. Pa' caer bien cuando te quedas de ver con alguien que no has visto en mucho tiempo y después del saludo preguntas: "¿Bajaste de peso?".

¿Podemos compartir más mentiras? Manden sus mentiras y ríamos todos de cómo fue posible que pasó por nuestra cabeza la idea de que nos iban a creer.


martes, 6 de octubre de 2009

Facebook en 1936.

Se los dejo posteado aquí en La Silueta. Está increíble.
(Realizado por Blogueando con Francesc Josep, www.francesjosep.net)

FrancescJosep

viernes, 25 de septiembre de 2009

Empuries.

(Texto de Alicia Barrientos. Escrito frente al mediterráneo a un costado de las ruinas grecorromanas de Empuries, cuando atónitos ella y yo, veíamos el mar.)

Empuries.
La vida gritaba con el sol intenso.
Los ágiles cuerpos corrían por la playamientras él, pequeño y serio,
perdía su mirada entre los reflejos de agua.
¿Sabes qué mar es éste?- pregunté.
No lo sabía, pero le dije: "ya nunca serás el mismo".
El mar besaba sus morenos pies pero él huía de su contacto.
Atrás las ruinas contaban historias de barcos y frutas y vinos y sedas.
"Naves fenicias llegaron aquí, griegos muy alejados de su tierra y finalmente los romanos"
..."ya nunca serás el mismo"

Cuando el pasado te enfrenta y te deja su huella.

Intercambio.

(Texto de Gie-Bele Gilbert)

Escamas.
Se ha ido el agua. La boca se cae a pedazos.
Restos de palabras y labios en los astros.
Sin rueda.
La alegría de los brazos que no te esperan.
Intercambio.
Huesos sin carne.
Tocando dando un poco de sangre.
Donando aire.
Pequeño y grande.
Cuando no interesa lo que no ha permanecido.
Cuando todo cuenta en cuanto respire y esté vivo.
Piel de resinas.

¿Deseas seguir la historia?

El Alimento de Las Almas.

(Texto de Montserrat Casanueva)

EL ALIMENTO DE LAS ALMAS.
Se pueden fundir dos alamas en un solo beso.
Mientras sus lenguas juegan, se estan devorando a alientos.
Se succionana el alma uno al otro.
Forman una sola manta de energía, fuera de esta dimensión,
fuera de éstos cuerpos, más aún lejos delas mentes.
Se transladan las almas en un solo beso.
Sus ojos hacen el amor, sus ojos también se besan,
se abrazan tiernamente.
Con un beso alcanzan las almas la eternidad.

En un beso se vuelven eternidad.

viernes, 18 de septiembre de 2009

Todas hablan mamá.

Ése título o El Rincón Poético de Raquel. Quería dedicar desde hace tiempo un post a mi sacro-santa madre; progenitora, creadora de éste pequeño e inocente ser que aquí escribe. Recientemente había comentado con varios amigos, esas maravillosas frases de mamá que nos han de acompañar toda la vida (y que al parecer son inmortales por que luego nos descubrimos utilizándolas y así... la sabiduría milenaria nunca termina). Es por eso que he querido mencionar algunas de las principales, constantes, repetitivas y desquiciantes frases que mi adorada madre suele utilizar, generalmente cuando está enojada.

De niño algunas daban miedo, pero ahora, todas me causan mucha risa. He aquí las más maravillosas:

1. Cuando quiere referirse a la justicia divina que caerá sobre algún malhechor dice: "Que Dios lo tenga a fuego manso".
2. Una variación de ésta última es: "Lo han de quemar en leña verde".
3. Cuando quiere decir que has sido injusto con ella dice: "Pero me has de pedir agua en el desierto... y en lugar de agua te daré pinole". (*Pinole se supone que es una sustancia que da mucha sed.)
4. Cuando quiere decir que mi comportamiento es mejor fuera que dentro del hogar dice: "Eres candil de la calle y obscuridad de tu casa".
5. Cuando se me hace tarde o me tardo en realizar algún encargo para ella dice: "Estás bueno pa' traer la muerte tú... ¡nunca llegas!"
6. Cuando siente que le he faltado al respeto (en menor grado) dice: "Ya no hay temor a Dios... ni respeto a tu madre en esta casa".
7. Cuando se hartaba por preguntarle qué había de comer hoy, decía: "Hay tolondrones... para los preguntones". (Variaciones de otras mamás suelen incluír la palabra tones.)
8. Cuando menciona a algún ingrato utiliza el dicho popular: "Así paga el diablo al que bien le sirve".
9. Cuando se refiere a algún holgazán maltrecho, dice: "Ése(a) está como las chachas: buscando trabajo rogándole a Dios no encontrar".
10. Si le voy a platicar algo y de momento me distraigo y se me olvida me dice: "De seguro me ibas a decir una mentira... por que las mentiras se olvidan".
11. Al insinuar que soy necio y que no entiendo razones, dice: "Todo lo que te digo te entra por un oído y te sale por el otro", y repite señalando primero su oído izquierdo y luego el derecho: "Te lo digo, todo lo que te digo te entra por aquí y te sale por acá".
12. Cuando angustiada me espera dice: "Qué bárbaro, me traías con el Jesús en la boca".
13. Cuando ve pasar por la calle un coche con listones, flores y adornos de boda, dice: "Mira, otra pendeja que no entiende".
14. Cuando expresa ternura al notar la relación amorosa de dos personas desafortunadas en la vida, dice: "Te digo, siempre hay un roto para un descocido".
15. Cuando enojada quiere desahogarse, grita: "¡Chingada madre! Qué digo... ¡Chingado padre! ¿Por qué siempre nos toca todo a las mamás?"
16. Cuando se refiere a algún pleito o pelea entre dos o más personas, dice: "De veras, se agarraron a gritos y sombrerazos".
17. Cuando a manera de amenaza intentaba controlar mi conducta, decía: "Se te va a aparecer Juan Diego pero sin la Virgen".
18. Finalmente mi gran favorita, la vez que más enojada ha estado conmigo, gritó con furia desenfrenada: "No estoy encabronada Valdemar, ¡estoy cagada!"

Esa es mi Raquel. Esa es mi madre chinga, y la amo por sobre todas las cosas. Vamos, complementen (ahora que ya se puede comentar) con frases de sus adoradas madres, que al final, sigo creyendo que no importan las palabras o los modismos, todas dicen lo mismo y hablan el mismo lenguaje. Todas hablan mamá.

jueves, 17 de septiembre de 2009

Decretos.


Vivo mi vida de tal manera que cuando mis pies tocan el suelo por la mañana, el diablo se estremece y dice: "en la madre, éste cabrón ya se levantó".

domingo, 13 de septiembre de 2009

En Teoría.

A ver, en teoría, (después de estar horas dándole y dándole a esto del blogger por que no soy ningún experto en html y configuraciones web) ya está reestablecida la opción de comentarios para La Silueta, así que siéntanse libres de explayarse en cualquiera de estas, mis tonterías.

Para hacerlo, es muy simple: al final de cada post encontrarán una leyenda linkeada que indica el número de comentarios hechos hasta el momento. (Generalmente dice "0 comentarios" jajaja). Ahí le pican y, en teoría, serán dirigidos a una nueva paginita donde, en teoría, NO necesitan ser cuentahabientes de google, ni tener un blog ni nada por el estilo para poder comentar. Debajo del recuadro de texto donde podrán escribir, encontrarán varias opciones a seleccionar dependiendo de la manera como quieren que sus comentarios sean publicados: con cuenta oficial google (necesitarían estar logeados a google), con otras identidades web, con su nombre o simplemente de manera anónima. Pero insisto, NO necesitan estar registrados o tener cuenta en google para comentar. Si lo están, podrán utilizar la primera opción de publicación que es la de cuenta oficial google. Si no, no importa. Con su nombre o de manera anónima se puede y listo.

Si todo esto funciona, en teoría, dejaré de ver la triste cifra cero debajo de cada post. Indagaré si lo lograron y si no, seguiré intentando.

Abrazos muchos pa' todos yeah.

jueves, 10 de septiembre de 2009

La Silueta molesta.

Inspirado en un programa de radio que escuchaba hoy en el tráfico de camino al doblaje, he decidido crear un post dedicado a todas esas pequeñas cosas molestas que me pasan y que no precisamente me cambian el humor más allá de cinco minutos. Pero esos cinco minutos, ah cómo me arden coño. (O como dice mi mamá, "me sacan canas verdes".)

He aquí mis primeras quince:

1. Cuando vas en un avión y la persona de al lado tiene mal aliento. Y lo peor, tiene muchas ganas de platicar.
2. Cuando esperas fervientemente el mensaje de alguien en tu celular, y al sonar, corres precipitadamente para descubrir que quien te mandó un mensaje fue INFOTELCEL.
3. Cuando el auto de enfrente se detiene frente a un alto, pero trae la direccional derecha prendida y la vuelta es CONTINUA. Hijo de puta.
4. Cuando me dicen, ¿Sabes qué? ¿Te digo algo? Mmm... no, mejor no, olvídalo.
5. Cuando mi mamá me cuenta la misma historia de cómo nací, dí mis primeros pasos y fue mi primer día de clases por enésima vez.
6. Cuando en un restaurante pido algún platillo y especifico SIN CEBOLLA y me lo traen con ración extra de cebolla.
7. Que cuando me decido a correr hacia el interior del coche por la lluvia, me empape y justo cuando cierro la puerta deje de llover.
8. Que manejando, cuando cedo el paso no me den las gracias.
9. Que al comprar algo, pase poco tiempo después por un lugar similar y encuentre lo mismo pero a mejor precio.
10. Encontrar mi parabrisas lleno de caca de pájaro después de estacionarlo bajo un árbol.
11. Que los viene-vienes me exijan pago por estacionarme en la acera.
12. Cuando todavía a la fecha, me topo con gente que apoya a AMLO.
13. Que me digan "Valderrama" o "Valdelamar". (Por error, por que si me lo dicen de broma no hay pedo.)
14. Que me reclamen "Güey, nunca me llamas", si tampoco me llaman a mí.
15. Que si me preguntan que a qué me dedico y contesto la verdad (osease, actor y cantante) me digan a tono de incredulidad y burla: "Ahhhhh... ps ¿de qué novela o qué?" o "Ahhhh... ps a ver, échate una rolita." Ps págame wey!

Estos son sólo algunos ejemplos de las miles de cosas que me causan esos pequeños pero intensos momentos de enojo. ¿Cuáles son los suyos Siluetos? Escriban, pongan comentarios y compartamos más tonterías como estas.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Ñoranzas 3.

Terminando más conversaciones, de esas en las que hablamos de todo y de nada, Martha preguntó al entrar al baño del departamento:

-¿De quién es ésta cera?-
-Pues mía-, contestó mi hermano -la uso para quitarme los pelos de la nariz.-
-Yo insisto en que deberías hacer como yo-, le dije -usar un método menos doloroso como la maquinita, de esa que funciona con pilas.-
-¡Cómo crees!-, contestó alarmado -con esas cosas salen los pelos más gruesos, largos y pican.-

Le pregunté si era doloroso utilizar cera a lo cual contestó que no. Decidí hacer la prueba y le pedí que la pusiera a calentar con tal de experimentar qué tan efectivo era su método quita pelos de nariz. Al instante corrió por el aparato calienta-cera y lo conectó. Después de veinte minutos dijo que estaba listo y metió un dedo en la cera caliente para después introducirlo en mi fosa nasal derecha. Al cabo de unos tres minutos de espera, jaló con fuerza y para mi mala fortuna no pasó otra cosa más que un dolor asqueroso y una plasta de cera tibia dentro de mi nariz a modo de pegamento bloqueando el aire y causando una terrible sensación de incomodidad.

Estuvimos una hora tratando de sacar cada pedazo de cera incrustada en la pared interna de mi nariz con unas pinzas. Después de todo el dolor y la salvaje efectividad de su método dijo:

-Eso me pasa por comprar la cera en el mercado, la próxima vez la compro en Casa Barba.-

Finalmente pude respirar un poco. Noté la diferencia entre las fosas y repuse: -Ah no, a mí no me dejas así. Ahora me chingo y me terminas el otro lado también-.

La historia se volvió a repetir.

martes, 8 de septiembre de 2009

Ven Amor.



Tu piel en mis manos se derrama como aceite lúdico y febril.
Te huele a canela el corazón.
Se entrega tu espalda aquí en mi pecho como brisa cálida de Abril.
Me sabe agridulce la pasión.

Pero te vas y me enfrío, me quedo vacío,
expira mi caducidad.
Y siento el cruel invierno de tu adiós;
helándome, por eso

ven amor, cúrame éste dolor y entrégame tu aliento.
Ven amor, calienta el corazón que pide por tu cuerpo.
Ven amor, pinta de rojo el sol y aguamarina un beso.
Ven amor y dame buen amor.

Tus piernas se escurren como cera y se derriten abrazándome.
Hacemos verano en el colchón.
Caricias tan lentas que parecen parsimonia transformándome
sudor y saliva en agua de limón.

Pero te vas y qué lío. Me quedo vacío,
expira mi caducidad.
Y siento el fuego hirviendo de tu adiós;
quemándome, por eso

ven amor, cúrame este dolor y entrégame tu aliento.
Ven amor, calienta el corazón que pide por tu cuerpo.
Ven amor, pinta de rojo el sol y aguamarina un beso.
Ven amor y dame buen amor.

viernes, 4 de septiembre de 2009

México de Hambre.

Ya me dijeron por ahí que mi blog parece más blog político que otra cosa debido a la gran cantidad de posts que tienen ese tipo de contenido. Pero es que en estos tiempos hay cosas que son imposibles de evadir. Yo sé que existe la clara tendencia en los jóvenes de atender cualquier otra cosa que no sea política. Pero esto cruza la frontera de la política. Es la vida. Soy rete-mexicano y a pesar de que amo profundamente mi país, cómo me duele. Me duele mucho México. Mi tierra cautiva en la belleza y el no puede ser. Donde todo y nada es posible.

Posteo este video en La Silueta (cortesía del Universal) que me dejó con un nudo en la garganta. De esos que todos los días me deja la mirada triste de algún adulto mayor en un alto. Los policías de Tlalnepantla agarrando incautos. Los recién veintidós ejecutados de Juárez y la violencia de Michoacán. Todos los caídos, vivos y muertos, bajo la garra del poder sucio e inmerecido. Robado y asqueroso. Aquel que no ha servido para otra cosa sino jodernos la vida.

lunes, 10 de agosto de 2009

Encuentra las 4 Diferencias.

De nueva cuenta, posteo aquí en La Silueta una prueba más para combatir el ocio y hacer algo verdaderamente productivo. Yo sé que esta vez no se trata de tarea sencilla, pero confío en la agudeza de sus sentidos para encontrar las cuatro diferencias entre las siguientes dos imágenes.

Les mando tanto abrazo a todos, como para hartarlos.

martes, 28 de julio de 2009

Políticamente Incorrecto.

Podría decir que la primera vez que se me "dejó" ser políticamente incorrecto en el escenario fue cuando formé parte de Chicago en el TEC. Digo, éramos políticamente incorrectos por que se nos permitió por primera y última vez decir groserías en el escenario, establecer un contenido sexual más allá de lo que normalmente el Instituto dejaba y lo más importante de todo, dejar un mensaje poderoso en el espectador. Aunque muy escondido entre luces, brillantina, música, cantos y coreografía, exponíamos el mensaje de la efimeridad de la fama, la verdad y la justicia. Sí, en un ambiente estadounidense, pero que al final de la historia sucede en todos lados.

No fue sino hasta el año pasado que se me dio la oportunidad (por mis macabros deseos con el universo) de volverlo a hacer, pero ahora en un contexto plenamente mexicano. Fuí orgullosamente parte de la puesta en escena Crisis: Modelo para Armar, musical de Antonio y Javier Malpica. (Un par de locos talentosos que han ganado todos los premios habidos y por haber en el mundo de las letras latinoamericanas... bueno casi, les falta el nóbel).

Con el pretexto central en la crisis económica mexicana de 1995 (ya saben, con el cambio de Salinas a Zedillo) explorábamos la vida social clasemediera que se vivía en esos tiempos. Desde crisis de identidad, de pareja, hasta sexual o de familia, aprovechábamos para convertirnos en un reflejo del público. En una especie de espejo donde los asistentes sin darse cuenta (las más de las veces) se reían o lloraban de sí mismos. El texto era poderosísimo, acompañado de una buena dósis de música inteligente que lograba conmover a todos los que tuvieron oportunidad de ver la obra.

Estuvimos un año en cartelera y eso, en el quehacer teatral independiente en México, es un gran gran logro. Pero grande en verdad. Con funciones cada fin de semana logramos mantener el barco a flote más tiempo del que normalmente se especularía para una obra mexicana independiente y sin los grandes nombres, shows o presupuestos que tendrían Tina Galindo o Morris Gilbert en sus obras adoptadas. Muchas veces, se nos ejemplificaba con la frase de "cómo hacer teatro independiente y no morir en el intento". Reseñas, las tuvimos a montones (muchas las pueden encontrar buscando la obra en google o pa' acabar pronto, en el blog oficial de la obra que tengo linkeado aquí en La Silueta en el apartado "Otras Siluetas") y en su mayoría trataban el tema de lo increíble o sorprendente que era el tiempo que habíamos logrado permanecer vigentes en la cartelera teatral.

Lo más reconfortante, quizás, era que mucha gente nos daba las gracias por hacer una obra así. No subestimo a los talentos que participan en grandes producciones, pero sí creo que nosotros logramos llegar a un público teatral enormemente desatendido. Aquel que busca más que reflectores y una escenografía fastuosa acompañada de vibrantes coreografías y orquestas en vivo. Aquel público que esperaba ver una obra inteligente que realmente lo invitara a la reflexión. Y no por que fuéramos azotados, todo lo contrario (enemigos del teatro azotado e intenso como acostumbraría ARGOS o Tavira), éramos netos. Eso sí, muy netos.

Trabajé al lado de gente muy creativa y cuidadosa. Intensa a su manera pero siempre en búsqueda de la verdad escénica. Gente comprometida y cooperativa que luchó por un bien común y jamás por el propio. Supongo que la unión de todos estos factores fueron los que realmente ayudaron a mantenernos a flote en la gran tormenta económica de los teatros en estos tiempos. Pero como bien suponíamos, tendría que llegar el momento en que finalmente dijéramos adiós a esta obra que nos cobijó durante un año y que nos enseñó grandes cosas.

En la función de despedida que tuvimos, contamos con la suerte de tener una placa (que orgullosamente recuerdo y conservo en réplica) y además fuimos honrrados al tener quién la develara. Silverio Palacios, Amandititita y Rafael Perrín fueron los incautos que llamamos para engalanar nuestra despedida, y fue así que Perrín dijo en el momento de la develación algo que me quedó muy grabado y me pareció horriblemente cierto. Crisis modelo para Armar fue una excelente puesta en escena pero con una gran maldición: ser mexicana.

Bien lo dijo Perrín, "el teatro sí se muere", y la verdad es que nuestra obra dejó de presentarse por que llegó el punto en que la gente dejó de ir al teatro, por consiguiente, dejó de darle vida al trabajo. Rafa añadió frente a todos los asistentes que, si esta obra hubiera sido presentada en Nueva York, hubiera logrado ser una magnífica puesta off-broadway que seguramente se mantendría vigente durante más de dos años con llenos totales. Pero el espectador teatral en México es tan raro, tan escaso, tan difícil de encontrar, que no importó qué tan bueno fuera el producto. Nuestra poca atención al arte terminó por matarlo.

Suena triste, y hasta desesperante o desalentador, pero me quedo con excelentes recuerdos. Enseñanzas inimaginables y cosas que nunca pensé poder aprender. Gente, aplausos e historias que contar. Pero sobre todo, me quedo con esa deliciosa sensación de haber podido ser políticamente incorrecto una vez más, tirando mierda y despotricando agusto contra el gobierno, la sociedad y la vida misma pero a mi manera favorita de hacerlo: en el escenario.

viernes, 17 de julio de 2009

Diez.

Si me dejas escoger te entrego diez. Diez besos en el cuello. Otros diez en mi parte favorita de ti (tu esternón). Diez videos graciosos en YouTube. Diez comidas domingueras en pijama en el sillón. Diez pataleadas pa' que me abraces.

Diez caricias de pestaña para después darte diez caras alargadas para desenrredarlas. Diez jellybeans de malvavisco tostado. Diez veces más en la cama. Diez planes y promesas. Y sobre todo, otros diez meses que se conviertan en diez años.

domingo, 5 de julio de 2009

Somos Enormes.

Y una vez más termina un ciclo político en México que da pie a las molestas elecciones. Quizás no sean ellas lo más molesto, sino todo el periodo de campañas políticas previo a las votaciones. Con un pandemonium de mensajes por doquier. Televisión, Radio, Internet, Medios Impresos, etc., retacados de basura y bla bla blas. Con este post (nota), no pretendo agradar a nadie, como tampoco convencer a nadie. Abierto a ideas diferentes, ¡por supuesto! Pero sí sé que estoy casi resuelto.

En este periodo en particular, se sumó la ya conocida historia de la anulación del voto pero nunca (creo) con tanta fuerza. Un bombardeo igual de presente que incita a la "protesta" por la evidente inconformidad con la clase política mexicana. Antes era el abstencionismo, pero supongo algunos idealistas quisieron darle más forma y lo llevaron al siguiente nivel, que consiste en no sólo no votar, sino anular privada o públicamente este derecho ciudadano.

Digo, yo sé que llamarlo "derecho ciudadano" puede sonar más a utopía que a realidad, pero existe algo bien cierto en todo esto. En México ha existido una enorme dificultad (desde siempre) para la creación de instituciones. Es algo que no sólo ha costado palabras y desacuerdos, luchas y sacrificios; ha costado sangre. (Digo, hay les dejo de tarea doscientos años de historia como ejemplo.) La implementación de la democracia en una sociedad es algo que sí, debería quizás darse más fácil, pero las sociedades son complejas (y más la nuestra) por lo tanto no es un proceso que desde el día uno vaya a funcionar con todos sus dimes y diretes. Es innegable que vamos a paso de tortuga, pero ahí vamos. Tenemos mil peros y cosas en contra, pero la democracia es un fin al cual, si aspiramos, debemos (de-be-mos) mantenernos en la lucha por conseguir y siendo el voto una herramienta fundamental de ésta rama política, la anulación de éste dista muchísimo del ideal al cual se supone queremos llegar.

Creo que la anulación del voto no era la manera más inteligente de "exigir" un mejor gobierno. Es más bien una manera de decirle al gobierno que ya estoy tan hasta la madre de la clase política, que mejor ponga a quien sea en el lugar que se le dé la gana. Entonces me pregunto yo, ¿por qué no volvemos mejor a la dictadura y ya nos quitamos de pedos? Si no voy a ejercer mi "derecho" a elegir a quien quiero que me gobierne, pues entonces que lo estipulen y ya, yo calladito me jodo y se acabó.

México está lleno de energía negativa. Lo ha estado desde sus inicios. Inyectarle más mierda a la mierda no creo que solucione las cosas. A la gente que tanto se queja y se queja y se queja (me incluyo) le diría que la mejor protesta, es la propuesta. Si tanto estás hasta la madre y tienes tantas ganas de que las cosas sean diferentes, cámbialas güey. Qué vas a cambiar... no te hagas pendejo. Vas a seguir quejándote pero cruzadote de brazos esperando que algún redentor o mesías político venga a salvarte. O a ver, contéstame, ¿te ha interesado formular propuestas aunque sea de manera civil, y llevarlas a instituciones o al Congreso? Si eso te parece difícil, ¿sabes que puedes crear tú mismo tu propia asociación civil y adquirir prerrogativas que pueden y deben ser contestadas por el gobierno? ¿Has hecho alguna vez un pliego petitorio o similar en busca de soluciones a problemas que realmente te afectan? ¿Sabes si quiera que es un pliego petitorio?

Pienso que la anulación del voto debería convertirse en un derecho sí, pero un derecho EXCLUSIVO de los ciudadanos modelo. Aquellos que de verdad merecen un gobierno mejor. Aquellos que nunca han dado mordida. Aquellos que nunca han copiado en un examen. Aquellos que después de tocarles Bola Negra en la Cartilla Militar hayan decidido cambiarla a Bola Blanca para servirle a su comunidad de manera altruista y voluntaria. Aquellos que nunca se han pasado un alto, dado una vuelta prohibida o meterse en sentido contrario. Aquellos que ceden el paso al manejar y nunca han sobrepasado el límite de velocidad permitido. Los que al recibir su cuenta en un restaurante se quejan si no les han cobrado algo. Los que nunca hablan por celular en un banco, buscan siempre niños extraviados y donan sangre cada vez que pueden aunque nadie la necesite. Y sobre todo, aquellos que en un periodo pre-electoral conocen, se enteran, agotan y exhaustivan a profundidad cada propuesta política, cada partido y cada candidato a conciencia para saber que de plano ninguno fue de la conveniencia de su entorno social. A ellos, (que no conozco ninguno hasta la fecha) sí que les respetaría enterita la decisión de anular su voto, por que ellos sí merecen un mejor gobierno. (Y cagadamente, dudo mucho que esos ciudadanos modelo llegaran a anular el voto por que saben que hay maneras mucho más incisivas, pertinentes e inteligentes de alzar la voz y protestar.)

No digo con todo esto que los votantes no estén libres de culpa. Efectivamente, hay quien vota por acarreado, por despensa o por torta y Bonafina gratis. Pero aquellos que no somos acarreados, aquellos que identificamos de manera inmediata el populismo y que se supone tenemos ganas de algo mejor, debería entrarnos en la cabeza de una buena vez que si las cosas no cambian es por algo. No nada más por que "hay mucha corrupción", "todos los políticos son una mierda" o "el país está de la chingada". Si no por que tal vez nosotros mismos somos la causa por la cual la frase de "cada país tiene el gobierno que merece" no diste tanto de la realidad.

Nos sentimos minúsculos, diminutos. Incapaces de hacernos escuchar cuando en realidad pienso severamente que nos estamos subestimando. Nuestra voz, solita, puede alcanzar niveles inimaginables. Enormes. Por que somos enormes. Somos enormes chingá.

Pero claro, falta verlo así.

viernes, 3 de julio de 2009

La mejor Disciplina.

Cuando recién habíamos salido de la secundaria Sandra venía a mi casa y visitábamos a María. Recuerdo que tenía un estéreo que mis papás me habían regalado y yo me sentía el más afortunado del mundo por que el estéreo tenía CD Player. Sandra entre sus carcajadas desinhibidas y poco silenciosas ponía y ponía diferentes canciones. Nos echábamos de ley el disco unplugged de los 10,000 Maniacs, y justo en Because the Night me gritaba "¡Escucha ese violín! ¡Es que escúchalo!". Y yo claro que lo escuchaba pero ella seguía gritando lo mismo. Terminaba el solo de violín en el puente de la canción y lo regresaba, y terminaba el solo y lo regresaba. Yo pensaba que existía un mejor solo de cello en Don't Talk, pero como Because the Night fue la primera rola que nos atrapó le adjudiqué desde entonces un cariño especial.

Después, Sandra ponía a los Jellicle Cats y brincaba y daba vueltas por toda la habitación mientras recitaba todos los tipos diferentes de gatos que Adrew Lloyd Weber había seleccionado para su musical. Escuchábamos después One Day More, Lovely Ladies y Stars de Les Misérables. Ahí entonces yo divagaba imaginando que algún día iba a poder cantar esa última en alguna puesta mundial. Luego venía el turno de Alanis Morissette, Tracy Chapman y los 4 Non Blondes. Para culminar, de estos últimos poníamos Drifting y con esa sí cantábamos a todo pulmón.

Carlitos (mi planta) nos escuchaba reír, y viajar y volver a reír. Eran muy buenos tiempos donde me dí cuenta que la música se trae en las venas o no. Te puede gustar, te puede agradar, pero se trae en las venas o no. No quiero sonar mucho a Nietzsche, pero de verdad que mi vida sin música sería un error. Tal vez la culpa la tiene mi mamá que cuenta que cuando estaba embarazada de mi, pegaba la panza a las bocinas del estéreo y ponía música de todo tipo. Dice que la pateaba cuando ponía rancheras y que con la clásica me tranquilizaba.

A veces me pregunto porqué se tiene tan devaluada la profesión artística. Evidentemente en cualquiera de sus formas está devaluada, pero en este caso hablando de la música, es donde simplemente no entiendo. ¿Cuál es la diferencia en dignidad entre un doctor y un músico? ¿Porqué sería más importante un arquitecto que un pianista? Si en su área de especialidad, un músico es un verdadero chingón, trabajador y experimentado, no le pide nada a otra disciplina. Ese es el problema, preguntarnos si existe disciplina mejor que otra. Por eso me caga Platón, por que desde ahí dividió los quehaceres de la sociedad en prioridades y dejó a los artistas hasta abajo. No sólo dijo que no era importante el arte, sino que el artista era un ladrón que a manera egoísta copiaba lo que percibía del mundo real. Huevos Platón.

No soy doctor, pero tengo la mejor medicina para la tristeza; una buena canción. No soy arquitecto, pero te puedo construir pensamientos con un buen verso. No soy ingeniero, pero a huevo que me las ingenio pa' que no me olvides. Supongo que si quiero verme universal y utópico entonces diré que no hay disciplina mejor que otra. Pero si le quiero contestar a Platón y me quiero ver respondiendo a la constante estigmatización del quehacer artístico, entonces lo digo hoy y lo diré siempre: No hay mejor disciplina que el arte. No la hay, y punto.

miércoles, 1 de julio de 2009

Ñoranzas 2.

Estábamos de nuevo mi hermano y yo hablando de la vida y sus hermosas trivialidades. Ya saben, que si la inflación, que si la lavadora la dejé prendida, que si no lavé los platos, etc., cuando de pronto la conversación me llevó a comentarle que encontré ciertos posts ofensivos hacia mi en Internet. Le contaba yo que mejor me convenía irme preparando, por que hay de todo en la naturaleza del señor. No sólo hay lovers, también hay haters, y de esos hay muchos. Sin embargo, yo emperaba mi actitud de "Que hablen bien o que hablen mal, pero que hablen" cuando de pronto me dijo (refiriéndose a quien puso semejantes posts): -Ahorita mismo le voy a poner un hasta aquí-.

Ví tal decisión en sus ojos que quise detenerlo, pero mi pregunta no afectó su resolución absoluta.

-¿Qué ganas con eso?- pregunté.
-¿Cómo que qué?- contestó,
-Pues ponerlo como Dios puso al perico-.

Yo quedé en silencio unos instantes. Lo había dicho con tanta convicción que no me atrevía a sonar absurdo o a disipar su claro enojo, pero mi curiosidad pudo más y entonces me decidí a preguntarle: -¿Y cómo puso Dios al perico?-.

Contestó sin complicaciones: -Pues verde-.

miércoles, 24 de junio de 2009

Ya estamos aquí.

Mis canciones y yo teníamos ganas de viajar desde hace mucho. Me preguntaban a menudo que cuándo íbamos a subirnos al avión de los demás para visitar muchos oídos y bocas. Yo, con obvias ganas, me puse a buscar agencias de viajes donde me armaran paquetes atractivos y así cumplir el sueño de recorrer los países de la gente. Sus caras, gestos, sensaciones, fronteras y sentimientos. Pero no encontraba buenos vuelos, promociones, road trips o VTP's que valieran la pena.

Fue hasta que Alonzo Mercado y Jimena Gadea se enteraron de mi sueño de viajar. Entre los tres armamos un buen plan de vuelo y mañana nos vamos. A viajar de entre los espacios donde antes había sólo silencio. Donde quedaba el vacío para convertirlo en lleno.

Mis canciones y yo ya hicimos nuestras maletas. Me aseguré de que llevaran traje de baño para que naden agusto en la lengua de la gente. Llevan también una buena dósis de ropa interior limpia para cuando las cague equivocándome en el escenario y se tengan que cambiar. Llevan sus cepillos de dientes para tener buen aliento y dejar buen sabor de boca a quien tengan que besar. Sombrillas por si llueve si la gente llora, y cámara de fotos por si hacen a la gente sonreír. Yo por mi parte llevo el corazón para el mareo y el amor para el dolor de oídos. (Y mi Dramamine y Rivotril por si las moscas.)

Todos, con un pie en el avión, no diremos adiós al partir, sino hola, por que ya llegamos.

Ya estamos aquí.

domingo, 21 de junio de 2009

Neda.

No sé cuánto tiempo vaya a durar este video en YouTube antes de que evidentemente lo censuren. A los que alcancen a verlo, mírenlo bien. Mírenlo muy bien. Ojalá que las imágenes que vean se les queden grabadas para toda la vida.

Advierto que contiene una de las cosas más crudas que he visto en mi vida. Refleja sólo un poco del caos iraní de estos últimos días. El conflicto en Irán ha provocado que su gobierno censure y prohiba la transmisión de cualquier tipo de información, escrita o videograbada, de lo que se está viviendo (y muriendo) por allá. Sitios como Facebook, YouTube y otros han sido completamente clausurados. La prensa internacional tiene restringido el acceso. Para que se maten en silencio. Para que los ojos del mundo no vean lo aquí perpetrado.

A esta mujer, víctima de la violencia gubernamental iraní, la nombraron Neda después de su muerte, que en farsi significa "la voz" o "el llamado". Es la voz de sangre que quién sabe cómo se coló de Irán y ahora atrapa la atención de la mirada mundial a través de internet. ¿Por qué ver el video? Es muy fácil que te cuenten una historia ajena, de algún país ajeno (medio-oriental que ya es costumbre) con un conflicto ajeno e inmenso que provoca la muerte de su gente. Si corremos con suerte, la gente dirá a lo mucho: "chale... qué mal pedo". Pero no es suficiente.

Aunque actualmente a México le conciernen tres mil asuntos más, (de entre elecciones, guerra política sucia e inseguridad) hay algo que a mi punto de vista siempre debemos recordar; la ciudadanía planetaria. Es difícil responder cuando te preguntan si puedes hacer algo por la gente y sus conflictos internacionales que parecen no incumbirnos, pero creo que algo que puede ayudar aunque sea una madre, es el despertar de conciencia.

Dentro de nosotros, dentro de nuestras costumbres, ideales, creencias o lo que sea, debe existir el rechazo total, absoluto y categórico a la violencia (en cualquiera de sus formas). Si eres católico, cristiano, judío, musulmán, espiritual o agnóstico etc., debe existir alguna manera en la que puedas contribuir. Rezando, meditando, mandando buena vibra, pensando cosas lindas, lo que sea, pero que en tu mente esté presente la paz, su deseo y su práctica. Abre bien los ojos al video. Abre bien los ojos y oídos al llamado, a Neda. Por ajena que te parezca su historia, que su muerte se escuche y perdure. Que valga la pena la sangre que corre bruscamente por su boca y su nariz tras el disparo en el pecho. Que sus ojos en blanco te den miedo, y que los gritos de terror de la gente a su alrededor que intentó ayudarla te taladren los oídos si es que alguna vez cruzan por tu cabeza las ganas de lastimar, herir o matar a alguien.

Como humano (no como mexicano), que hablo, río, lloro, como, meo y cago como cualquier otro humano de cualquier otro país, le envío amor y luz a Irán. Y a Neda. A Neda.

lunes, 8 de junio de 2009

Present/Infant.

Como para tenerla sentadita en mi cuarto, tocando y cantando sus canciones para mí. Mientras la observo desviar la mirada a ratos, cada vez que evoca las imágenes que la hicieron escribir cada verso y cada coro. Ani DiFranco o "Anita" como me gusta llamarla. Me la encontré cantando Present/Infant para la Billboard Magazine. (Después de explorar varias entrevistas donde se mostraba emocionada por la elección presidencial de Obama mientras calificaba a Palin de puta republicana).

Pero algún día la he de conocer, y me voy a mear en los calzones de los nervios, mientras intento decirle en un inglés atropellado que la amo y que es la artista más grande de todos los tiempos.


viernes, 5 de junio de 2009

Encuentra las 5 diferencias.

Está muy complicado. Hasta yo tuve que pasar horas frente al monitor para poder identificarlas. Pero confiando en su inteligencia y su gran habilidad visual, supongo que ustedes lograrán reconocer las cinco diferencias entre las siguientes dos imágenes. Es una foto donde salgo intentando besar a mi hermosa Andrea Cachibache, bañados de agua y sol mientras éramos espiados por una morsa.

miércoles, 3 de junio de 2009

Ñoranzas 1.

De entre el trabajo, los viajes, el nuevo departamento con su vida independiente y las trivialidades de las últimas semanas que ha vivido mi hermano Víctor, mencionó que desde hace unos días se descompuso su plancha.

-Pero ya la mandé arreglar-, dijo.

Con la obvia crisis presente en mi cabeza pregunté -¿No te sale mejor comprar una nueva?-, y respondió tranquilo, -Si la hubiera mandado a arreglar por fuera sí, pero como la mandé con los mismos de ConAir me sale como en trescientos pesos-.

Le dije, -Güey, puedes encontrar una nueva por ese precio-.
-Sí- contestó, -pero no con iones y cerámica-.

lunes, 1 de junio de 2009

Ay Elba Esther...

¿Qué te digo? Supongo que cuando nos tiembla la cuchara,
es momento de retirarnos.

Dejo aquí en La Silueta posteado el video, cortesía de El Universal.

La Vecina de Blanche DuBois.

La primera obra de teatro que vi en el teatro del Tec CEM fue José el Soñador. Estaba integrada por puro exa-tec. Recuerdo que me gustó mucho la producción aunque desde ese entonces la obra en cualquiera de sus presentaciones me ha parecido bastante ñoña. Llevaba yo año y medio de Arte Dramático con Armando Olabuenaga (q.e.p.d.) y todavía no sabía que se estaban haciendo este tipo de producciones en la escuela, cuando me prometí entonces no perderme ninguna y fue así que pude ver entre otras, Un Tranvía llamado Deseo.

La única referencia que yo tenía de esta puesta en escena era la obra donde Marge Simpson era protagonista. Ahora que la veía en vivo y a todo color en el Tec podía enterarme un poco más de la historia y sus componentes. No estuvo mala, pero recuerdo que gran parte del elenco logró pasar desapercibido por mi cabeza. Todos excepto una persona. Era una chava muy guapa cuyas escasas intervenciones en la obra fueron suficientes para impactarme. Salí del teatro diciendo: "La chava que hacía de la vecina no mames... qué buena actriz". Y quizás desaté en ese momento la energía necesaria para que el universo conspirara y la hiciera años después, una de mis mejores amigas; Elsy Reyes.

Después de los años que han pasado desde ese entonces, hemos consolidado una muy buena amistad donde me he sentido privilegiado al ser testigo de su talento y su gran trabajo. Sin embargo, siempre tuve la caprichosa inquietud de algún día compartir tabla y trabajar juntos. Pues de nuevo el universo conspiró y ahora se ha vuelto una realidad. Elsy Reyes es ahora parte del elenco oficial de Crisis Modelo para Armar, y aunque paradójicamente tenemos pocas escenas juntos, puedo decir ahora con más orgullo que trabajo con ella y que estaremos en el mismo escenario cada domingo.

Ya no más personajes de Tennessee Williams, ni la vecina de Blanche DuBois. Ahora es Carla, mi tía, la que añora por fiestas donde conocer a algún amor. La que secretamente guarda en su corazón la imagen del desahuciado canceroso. La que de manera pusilánime aceptó dos mil nuevos pesos por mi secuestro. Y la que quiero tanto, porsupuesto.

jueves, 28 de mayo de 2009

En busca de Yuth.

A los 9 años, justo cuando iba a entrar a quinto de primaria, mis papás decidieron que lo mejor para sus hijos era mudarnos a Pachuca. Lo hicieron por que fueron víctimas de los medios (quién no) que en ése entonces anunciaban alarmantes niveles de contaminación en la Ciudad de México. Creo que fue la época en que nacieron los IMECAs. Mis papás pensaban que sus hijos merecían un entorno más limpio para poder crecer sanamente (too late, ya estábamos bien dañaditos mi hermana y yo), sin embargo a tan corta edad no opusimos resistencia. Recuerdo que me ponía un poco triste pensar que iba a dejar atrás a algunos amigos, pero también me entusiasmaba la idea de vivir algo nuevo. Sin más, empacamos nuestras cosas y nos fuimos a mudar a una casita bastante horrenda por el barrio de Cubitos en Pachuca. Nos dijeron que sería una casa provisional en lo que encontrábamos una mejor para vivir.

Bajo recomendación de una de mis malvadas tías (por que en serio son malvadas, algo así como Maléfica y Úrsula meets las madrastras de Cenicienta) nos inscribieron en el Colegio Columbia. Era una escuela privada cuya reputación (ahora caigo en cuenta) excedía por mucho la realidad. En mi salón éramos un total de once escuincles. Teníamos una maestra de español, una de inglés, un profesor de música (que nos hacía cantar cada clase canciones de Agustín Lara) y un profesor de educación física. En el Columbia, era prohibido -empero- PROHIBIDO llevar a la escuela comida chatarra: papas, chocolates, dulces, boings, brinquitos, miguelitos, etc. Sólo podías comer cosas nutritivas y hechas en casa, de lo contrario te suspendían. Mi mamá terminó odiando esa idea por que muchas mañanas para dormir otro ratito nos daba dinero con la indicación "Pa' que te compres algo en el recreo. Me regresas el cambio".

Existía en la escuela una especie de sistema de fichas que asemejaban el dinero. Una especie de moneditas de plástico con diferentes valores que iban desde la de 5 Columbiones hasta la de 1000. Cada que hacías bien la tarea, participabas en clase o simplemente te portabas bien, eras recompensado con un número específico de Columbiones. Tu ahorradito lo podías intercambiar por maravillosos premios como: Pasar Lista 100 C. Leer un Libro 200 C. Ayudar a calificar 300 C. y así sucesivamente se iba haciendo más ridícula y ñoña la lista. ¿Qué putas era eso? ¿El Infierno? No mames que me iba a portar bien una semana para poder ayudar a calificar a la maestra. A tan corta edad ya me urgían unas clasesitas de groserías para ir y rechingarles toda su madre a esa bola de pendejos hijoputas. Mi mamá nada más se reía, por que hasta ella reconocía que la escuela tenía un sistema bastante estúpido.

Era yo el popular del grupo por que venía de la Ciudad y supongo los demás veían en mí alguien más experimentado. (Aunque ahora que he tenido contacto con algunos de mis ex-compañeros de ése entonces me doy cuenta que estoy plenamente atrasado) Me caían todos bien (menos Rafa Gallegos, que era un presumido), pero de todos los cuates de la escuela, nadie pudo compararse jamás con el que se volvió mi mejor amigo en ése entonces. Era un niño que vivía un par de casas arriba que la mía. No iba en el Columbia, y pese a mi carácter de autista solitario y antisocial, se volvió mi amigo. Ya ni recuerdo cómo fue que nos empezamos a llevar. Quizás un día me lo encontré en la tiendita de la esquina y simplemente empezamos a platicar. A lo mejor fue un día andando en bici. Pero lo que sí sé es que nos llevamos super bien y nos identificamos muy cabrón. Los dos éramos fans de Mega Man. Él tenía el 2 y yo el 3 así que intercambiamos. Salíamos en las tardes a jugar con los otros niños de la cuadra mientras mi hermana salía con sus dos nuevas amigas que vivían en frente y tenían su casa llena de cucarachas. Mi amigo y yo nos la pasábamos juntos todas las tardes; se llamaba Yuth.

Algo de lo que sí me acuerdo perfecto es que cuando me dijo su nombre me reí. Me parecía gracioso y feo. Pero luego supuse que debía tratarse de algún nombre exótico de un país exótico por que Yuth tenía un acento exótico. Hablaba tipo Edel Juárez, arrastrando las erres, como si fuera francés (y eso que sus papás eran tan mexicanos como el nopal). En Pachuca siempre han existido árabes. Ahora que lo pienso, quizás Yuth tenía ascendencia árabe pero nunca se lo pregunté. A su mamá le desesperaba que jugáramos tanto tiempo y siempre me corría de su casa para que Yuth terminara su tarea de inglés (materia donde recuerdo era bastante malo). Mi mamá decía que éramos igualitos; tetos, callados, bastante geeks pero nobles como pocas cosas en la vida. Una de las cosas que más recuerdo de Yuth era un horrendo conjuntito azul que de vez en cuando se ponía. Parecía que se lo había bordado su mamá. Al parecer le tenía mucho aprecio hasta que un día parte del pantalón se le atoró en los pedales de la bicicleta y se le rompieron. Recuerdo perfecto su casa. La voz de su mamá. El barrio donde vivíamos.

Algún tiempo después, mis papás propusieron regresarnos a México (por que eso de vivir tan cerca de la abuela, las tías malvadas, los primos insoportables y la gente ñoña de Pachuca no era tan atractivo finalmente). Mi hermana y yo emocionados aceptamos la propuesta. No tardamos más de dos días en empacarlo todo de nuevo y esperar a que terminara el ciclo escolar para regresar de inmediato. Cuando partí no me despedí de Yuth. Ni siquiera le dije que me iba. Tenía miedo de que se enojara conmigo al decirle que me iba. El último recuerdo que tengo de él es aquel donde Yuth está parado en la entrada de su casa viéndome sin decir nada mientras yo me subo al coche para ya no volver.

Todo esto lo escribo por que hace dos días soñé con él. Han pasado 16 años (chales) y soñé con él. Le comenté a mi mamá del sueño que tuve y me dijo: "Seguro es por que se acordó de ti". Así que he decidio hacer algo. Voy a ir en busca de Yuth. Iré a su casa (o quizás la que era su casa) y explorar la posibilidad de encontrarlo de nuevo. Me da miedo. En 16 años todo puede pasar. No sé siquiera si esté vivo o muerto. Si se volvió un psicópata, se metió al ejército o si se fue a otro país. Tal vez ni siquiera me reconozca. No tengo idea. Pero propongo prometerme encontrarlo. Si lo logro, podré averiguar las tres cosas que más me intrigan sobre nuestra historia. ¿Seguirá arrastrando las erres? ¿Qué demonios fue de su conjuntito azul? Y por último la más importante: si todavía me recuerda.

El Misterio del Cielo.

Todavía me acuerdo del día en que descubrí el misterio del cielo. La vi con sus pies desnudos en aquella roca musgosa.

"¿Cómo te llamas?" -le pregunté-.
"Pampulrom..." -dijo-, y al instante jutó sus piernas y estiró los brazos hacia el suelo. Sus pies quedaron entonces suspendidos en el aire y comenzó a llorar parada de manos.

Nunca olvidaré la manera en que sus lágrimas desafiaron la gravedad para elevarse hasta el infinito cielo. Después de llorar de cabeza unos diez minutos, se incorporó y se fue caminando hasta que el horizonte no me dejó verla más.

Desde entonces hay estrellas.

martes, 26 de mayo de 2009

El que quiera Azul Celeste...



Gracias a Karina Manzur fue que pude entrar a corear con Angélica Vale desde el año pasado. Se conformó un equipo de trabajo bien chido. Aunque de vez en cuando existe rotación de personal, sucede únicamente por causas de suplencia. Es así que he cantado junto con amigas como Reneé Camacho y Alina Cardoso en el mismo show pero en diferentes fechas. La verdad es que me siento feliz de mi "hueso" (así se le dice al trabajo en la jerga musical... no me encanta pero bueno, así se le dice) por que anteriormente y exceptuando las coreadas en Azteca, entraba yo como coro "de aumento". Es decir, bajo ciertas fechas únicamente donde se requería un mayor número de cantantes pero no era corista de base. Así que cantando con la Vale obtuve hueso fijo. Y está chingón, por que no es un concierto como cualquier otro, es un show de imitaciones y siempre me divierte mucho. Canto rolas que van desde Mentiras hasta Macumba. Es muy gracioso y la gente siempre se la pasa bien.

Lo que más me gusta es que casi siempre viajamos para presentar el show, y el fin de semana pasado me tocó Cancún. Tenía aproximadamente 10 años de querer regresar a ese lugar. La última vez que había ido fue en el viaje de generación de la prepa. Guardé muchos recuerdos que a veces visito, pero uno de los que quería volver a vivir era el azul del mar de Cancún. Ese chingado azul; no hay otro en México como el de Cancún. Y su temperatura. Su arena blanca artificial (que le dicen). Ése azul sólo lo he visto ahí. Y regresar a él después de 10 años fue un sueño, aunque fuera por un día.

Me encanta viajar y me encantan los aviones, pero dice mi otorrino que por desgracia nací con una extraña condición en los conductos auditivos que se irritan con los cambios de presión, y por esta razón, en 8 de cada 10 vuelos sufro de dolores indescriptiblemente agudos en los oídos y en la cabeza cada vez que el avión empieza a descender. Una ocasión me quedé sordo dos días. Logré volver a escuchar cuando un bostezo gigante me reventó la sordera, acompañado de otro agudísimo dolor porsupuesto. Sin embargo, a pesar de este historial he seguido enamorado de los viajes. Es tanta mi emoción cada vez que voy a cualquier aeropuerto que casi siempre olvido que tengo una pésima suerte para los aviones. Además del casi siempre presente dolor de oídos, se me demoran los vuelos, se han incendiado turbinas en pleno Atlántico cuando voy justo al lado de ellas, se descomponen las alas, el avión queda atrapado dando vueltas en el aire por que hay mucho tráfico en tierra y no podemos aterrizar, el de al lado viene borracho y le vomitó a la azafata dejando un olor poco atractivo las 11 horas de vuelo o la de al lado tiene un terrible aliento y casualmente le encanta platicar.

Este viaje a Cancún del fin de semana pasado no pasó desapercibido tampoco en mi historial de tragedias de vuelo. Tenía llamado 6:30 am en el aeropuerto (crimen total, a esa hora no existo). Subimos al avión pero Aviacsa decidió esperar a 8 pasajeros que quién sabe dónde andaban. Luego de 30 minutos de espera, llegaron 8 extranjeros que andaban perdidos buscando la sala de abordaje. Cuando nos disponíamos a despegar (ya el avión en marcha) noto que tres azafatas empiezan a correr como locas hacia la parte trasera del avión. Una de ellas comenzó a gritar: "¡Por favor! ¡Un médico abordo! ¡Ayuda!" Posteriormente la misma petición se hizo pero a través de las bocinas del avión. La nave detuvo su despegue y regresó a la plataforma de desembarque. Estacionados de nuevo fuimos notificados de la próxima llegada del cuerpo médico y fuimos agradecidos por nuestra comprensión. Las cabezas de las filas delanteras (incluída la mía) volteábamos continuamente hacia atrás para ver qué había pasado. Una hora después, en una silla de ruedas, sacaron a una niña de unos 9 o 10 años con su mamá. Al parecer había tenido una serie de convulsiones o algo por el estilo. Me sentí mal por ella, pero admito que al mismo tiempo me sentí aliviado por que si mi lógica no fallaba, ya despegaríamos ahora sí. Pues error... el avión no podía despegar aún por que había que buscar las maletas de la señora y su niña epiléptica. 30 minutos más tarde pudimos emprender el vuelo, pero al momento de descender en el aeropuerto de Cancún sentí de nuevo ese dolor... ese puto jodido dolor.

Logré llegar después de tanta peripecia al azul que desde hacía 10 años extrañaba tanto. Dejé mi toalla y mi vaspapú en el primer camastro que encontré y corrí al mar. Ése mar ése mar. Con ése azul. Y todo valió la pena otra vez. Hasta la influenza, por que la playa estaba vacía. Sólo el mar y yo, con un montón de recuerdos, y un montón de azul que me va a durar por lo menos otros 10 años. Fue una verdadera odisea llegar, pero como dicen luego: el que quiera azul celeste, que le cueste.

viernes, 15 de mayo de 2009

Rúbrica.

En la casa de la palabra,
la boca y el oído se buscan,
como si fueran sexo opuesto.

Espiando el espacio
donde la música y la poesía
hacen el amor.

Empañando;
la silueta en el espejo.

jueves, 14 de mayo de 2009

La Luna a Cucharadas.

Creo que podría decir que mi verdadero inicio como compositor y cantante se dio en mi segundo año de secundaria. Tenía 12 años. A pesar de que mi primera composición oficial la hice para Sandra Rougon (la niña más bonita del salón para mí aunque me haya bateado cuando le llegué), podría decir que la primeritita rola que hice fue una co-autoría con ella y con Elenita Arauz. La canción se llamaba "Sobreviviremos" y la hicimos juntos para concursar en el más emocionante evento que realizaba mi escuela: El Festival de la Canción Cristiana. (Risas) ... (Muuuuchas risas) Bueno, como algunos sabrán, desde kinder hasta tercero de secundaria estuve inscrito en una escuela de monjas. No era precisamente cristiana, más bien era rete-católica apostólica y romana. Extrañamente, a pesar de haber abandonado la religión desde hace muchos años le guardo mucho cariño a esa escuela, (incluyendo obviamente a las monjitas a las cuales les hice pasar momentos muy desagradables con preguntas como: Madre, ¿me puede explicar cómo es eso de que Dios no tuvo principio ni tendrá fin? o, Madre, ¿si los hijos de Adán y Eva tuvieron hijos quiere decir que cometieron incesto?) No de a gratis terminé odiando la religión. Incluso acabé volteando de cabeza los crucifijos de todos los salones con tal de mostrar mi descontento.

Sin embargo, de regreso al Festival de la Canción Cristiana (risas otra vez), recuerdo que formamos un grupo para concursar que se llamaba "The Crew". Nos tomó un par de semanas decidirnos por el nombre. Tenía que ser algo espectacular. Aunque ahora que leo "The Crew" me parece bastante horrendo. En fin, cantamos en el Festival. ("Sobreviviremos (sobreviviremos) a esta década mortal, permanece fiel a tu libertad. Por que el Señor está contigo y siempre te ayudará...") Bueno bueno, hay que recordar que la canción debía ser estrictamente religiosa en contenido. Yo hubiera escrito otras cosas, pero las monjas no me lo iban a permitir.

Apenas había iniciado mis clases de guitarra con Joél (el profe de música de la escuela) y todavía no aprendía las artes de la digitación como para realizar una progresión musical de alta calidad. Quizá fue por eso que Betty Araiza y su grupito de niñas fresas nos ganaron el primer lugar. Nosotros sacamos el segundo. Supongo que quedé ansioso e insatisfecho, por lo cual un año después decidí (conociendo ya las maravillas musicales de Gonzalo Ceja y su música precolombina) armar un grupo con Mónica Hevia, Ricardo Olvera, Betty Araiza, Luis Nava y Elenita Arauz. Nuestra banda se llamaría Luna Córnea, título que designamos mi en ése entonces mejor amiga inseparable Sara Barrera y yo. Nos causó un poco de frustración descubrir que nuestro magnífico título que nos parecía tan original era igual al de una revista de fotografía que en ése entonces vendían en los Sanborns y una que otra librería.

Superamos el trauma de la falta de originalidad y continuamos con la aventura de Luna Córnea. Yo tocaba la batería, mientras que Mónica tocaba las percusiones, Ricardo, Luis y Elena las guitarras y Betty era la solista vocal. Ensayábamos en mi casa y como mis papás nunca estaban podíamos hacer todo el escándalo posible durante las tardes. Logramos armar un repertorio de unas 12 canciones, dentro de las cuales estaba una que recuerdo de manera muy particular; "La Luna a cucharadas". La hicimos inspirados obviamente en el poema de Sabines. Decidí entonces que era momento de dar el paso siguiente: presentarnos en vivo. Fue poco después de graduarnos de secundaria. Hablé con mis adoradas monjitas y utilizamos la escuela para hacer el toquín. Fue justo el 14 de Noviembre de 1997. Soy malísimo para las fechas, pero de esa me voy a acordar siempre. Fue la primera vez que sentí la vibración de la música en vivo interpretando junto con la audiencia. Palmas, aplausos, gritos. Fue toda una revelación de vida, una epifanía. Supongo que la fuerza generada en aquella ocasión me marcó para siempre.

Meses después del toquín nuestro grupo se desintegró. Cada quién tomó su rumbo y dejé de ver a Elenita. A Luis que me parece que se volvió darketo. A Ricardo que se fue a vivir a Alemania o a Suecia o a Dinamarca. Betty que se casó pero siguió cantando. Y Mónica... a ella la voy a ver mañana en la noche. Voy a cenar en su casa y celebraré que de alguna manera nunca se fue de mi vida. Durante todos estos años ha estado a mi lado y es de las amistades más antiguas que conservo. Sí. Mañana en la noche que la vea le voy a dar un abrazo abrazo y le voy a cantar nuestra luna a cucharadas. Digo, pa' recordar viejos tiempos.

lunes, 11 de mayo de 2009

De nuevo el Limón a la Herida.


Y que nos regresan a la tabla. Ya era hora coño. Yo sé que como buenos ciudadanos que intentamos ser (con un mínimo grado de neurona cívica) tenemos que responder a las medidas precautorias del gobierno y la Secretaría de Salud por tanto el cierre del teatro, pero ya es justo y necesario volver a cantar "Buenas noches bienvenidos esta es la primera, lla-ma-da". Con eso de que Silvia Pinal, Tina Galindo, Morris Gilbert y otros productores teatrales hicieron un impetuoso llamado a José Ángel Córdova, tal vez podamos empezar a reabrir los espacios teatrales de manera natural y habitual. No estoy bien enterado si Bruno Bichir estuvo en dicha audiencia, pero ojalá y así haya sido por que el Foro Shakespeare me parece un espacio artístico contemporáneo importante para la Ciudad en estos tiempos. No sólo mantiene una cartelera teatral diversa (casi como un cine), sino que los talleres que se imparten son de calidad y renombre. (De ahí que fui alumno de mi adorado Manuel Teil) Pero en fin, no es motivo de este post hacerle publicidad al Foro, sino a la obra de los Malpica que tanto amo: Crisis Modelo para Armar.

Hemos tenido un público bien agradecido. Abierto y con ganas de recordar. De atacar la desmemoria mexicana condimentada con el buen sazón irónico y ácido que nos caracteriza como país. Casi como echándole limón a la herida, para después darle un buen llegue al tequila. Después de casi un mes de ausencia, nos encontraremos los "Crisis" regresando este domingo 17 de Mayo a tratar de compartir con la audiencia algo que nos pasó a todos y que nos sigue pasando. Algo que si bien de primer momento nos hace soltar la tremenda carcajada, después nos conducirá a la irremediable reflexión de que como país estamos de la chingada.

No me considero nacionalista, pero ah cómo adoro México. Con su influenza, su gente paranoica, sus diversas crisis, su gente, su sabor. Esta obra que presento me lo reitera a cada función. Cada que escucho las risas de la gente con textos de la obra siento que nos une la tragedia. Pero eso no es lo chido. Lo chido es saber que la vivimos juntos, y que en el país de no pasa nada, pasa todo. Todo lo que no puede pasar aquí pasa. Y mi dark side, mi lado sarcástico y más negro lo celebra de alguna manera.

Quizá por eso no cambiamos, por que de alguna manera nuestra parte tanatológica nos conquista, y paradójicamente, encontramos el placer.

viernes, 8 de mayo de 2009

Bernardo y yo.

He tenido el gran privilegio y la gran fortuna de haber contado (y seguir contando) con maestros excepcionales. A todos los que han sido parte de mi formación artística les debo un gran respeto y un agradecimiento profundo, único y honesto. El ser artista es más que ser creador, es encontrar la integridad como persona, como ser. Y es gracias a las buenas, malas, excelentes o terribles enseñanzas de estos maestros que soy lo que soy ahora. Mi intención es seguir creciendo y por tanto tener más de estos guías de luz que puedan formarme, pero si retomo el Valdemar del presente, puedo decir que he sido enormemente afortunado.

El día de hoy me topé en Facebook con uno de los grandes de los que hablo. Y si fuera en sus palabras, podría decir que tuve un verdadero joie de vivre al ver su rostro; saber que seguía vivo, que estaba bien. Su minuciosa personalidad me confrontó en cada ocasión posible. Me cuestionó y ejerció presión como nadie ha podido y/o sabido hacerlo. Me retó como un tremendo toro que ve en el rojo a la más frágil carnada. Y gracias a toda su intensidad fue que me convirtió en un verdadero ejecutante escénico.

Bernardo Rubinstein: quien me introdujo a Baraka y The Ball. Quien marcó mi vida con El Laberinto de Babel. Quien hizo que Roberto Blandón dejara la bebida (al menos un fin de semana) y tomara la Antología de Borges en su lugar. Quien me enseñó lo que es un grito de vida, un grito de auxilio, y por encima de todas las cosas, a comprender que es verdad que el diablo vive en los detalles.

Recuerdo el día en que se despidió de mí. Estábamos en el teatro del Tec. Habíamos culminado el último ensayo que tendríamos con él, y después de explicar las razones por las cuales tenía que irse, caminó hacia la puerta de salida. Algo lo detuvo. Se paró en seco y volvió la vista hacia el escenario. De su boca se escaparon dos palabras que sonaron más a un suspiro: -El teatro...-, dijo. Emprendió de nuevo su salida pero ahora fui yo quien lo detuvo. Desde el escenario le grité las últimas palabras de Para una Versión del I King que tanto trabajo le costó enseñarme: -Bernardo, no te rindas. La ergástula es oscura. La firme trama es de incesante hierro, pero en algún recodo de su encierro puede haber un descuido, una hendidura. El camino es fatal como la flecha, pero en las grietas está Dios, que acecha-. Bernardo entonces se volteó con lágrimas en los ojos y me dijo lo que serían sus últimas palabras para mí en ése entonces: -Arturo, no sabes lo que acabas de hacer hoy por mí-. Soltó una leve sonrisa y desde entonces no lo he vuelto a ver.

Espero que ése no haya sido el final de mi historia con Bernardo. Buscar el reencuentro se volvió mi decisión. No pretendo volver a ser su alumno. Lo único que quiero es reiterar la idea de que está de maravilla. Que sigue siendo ese difícil y complejo pain in the ass que siempre fue, que sigue siendo un intenso, que no ha dejado de vivir el arte pero sobre todo, que todavía me recuerda.


jueves, 7 de mayo de 2009

Musas a Domicilio.

A veces, cuando me han preguntado de dónde vienen o nacen las canciones, me he encontrado con una particular dificultad en contestar. No es que de plano no sepa, pero generalmente se piensa (y con justa razón) que las rolas vienen de vivencias, momentos o cosas que tuvimos con alguien. Cosas que le quisiéramos decir al o la peor es nada. Mensajes terrestres, cotidianos. De alguna manera todo eso tiene su parte cierta. Sin embargo, debo admitir que muchas canciones que he escrito me han salido de quién sabe dónde. Bueno, por lo menos eso es lo que yo contestaba a menudo. Hasta que desde hace poco tiempo, no sé si por decisión propia o no, me dí a la tarea de responder que en realidad son una especie de mensajes divinos.

Yo digo que el talento te lo prestan de allá arriba. Un orden divino te lo adjudica para realizar ciertas tareas y después volverse esa luz al todo que somos en el inicio. Mis amigos iluminatti podrán decirme que quizás no sea enteramente así y que me equivoco al no entender la totalidad del asunto espiritual. Sin embargo para mí es útil y lógico pensar que sólo soy un conducto por el cual de allá arriba me dictan ciertos mensajes, notas, versos y coros. Yo sólo los pego. Como si fueran un rompecabezas. Las canciones me las susurran las musas transparentes que viven al mismo tiempo y espacio que yo pero en otro plano. (Eso de referirme a "allá arriba" es para dar la idea. No lo digo de manera literal.)

Estas musas o voces divinas, que me dictan como si fuera secretario, muchas veces no encuentran momentos idóneos para mí. Me sorprenden en el coche cuando me peleo con los microbuses, o cuando estoy en el baño, o comiendo o discutiendo con mi mamá o en alguna reunión. El único remedio que me queda es tomar el celular deprisa y grabar lo que pueda cachar del susurro. La mayoría de las veces me funciona, para que en algún momento más tranquilo pueda escuchar el dictado y entonces trabajar en la idea. Pero también pasa que escucho puros "tu tu tuuus" o "la la laaas" que en el momento de grabar me parecían tan claros y magníficos y después de escucharlos más tarde no logro encontrarles sentido alguno, ni pies ni cabeza.

Me frustra que a veces creo que las musas divinas me abandonan. Me dejan solo y paso largo tiempo sin ideas nuevas. Me frustra por que si pienso en Ani Difranco (mi diosa, ídola, maestra e inspiración musical) y hago cuentas... chale. La señora saca mínimo dos discos inéditos al año. Yo me tardé en armar mi InSitu dos! Chiales chiaaales chiales. Quizás expiró mi suscripción a Musas a Domicilio y es tiempo de invertir en el espíritu de nuevo.

martes, 5 de mayo de 2009

Grandes Amigos.

No sé si es la nostalgia (o la edad como dirían las señoras cuarentonas) pero creo que últimamente menciono mucho mis años de estudiante. No es que ya no lo sea, en cuanto la cartera me lo permita seguiré tomando mis clases de cine, pero me refiero a Comunicación. (La carrera que estudié para que no me corrieran de mi casa mientras lograba convencer a mi familia que me dedicaría a las artes.) Mi primer día de clases como universitario fue un jueves. Mi primera clase sería Política Internacional. Materia que me presentaría las torres gemelas en plena destrucción y a quien sería una de mis mejores amigas de la escuela: Lucía Murguía.

Desde el primer momento que la ví me compró completito. Llegó con su coleta perfectamente engomada (qué eshpañol, coña tío). Un outfit sumamente formal y fresa. Maquillaje discreto pero perfectamente simétrico y combinado. Uñas pintadas como si fueran al óleo y eso sí, una estatura enorme ayudada de por sí de unas botas altas, muy altas. La ví y pensé que sería mamona, de esas niñas fresas que no merecen que las veas sin pedirles permiso, pero en cuanto se sentó al lado de Dante (el malafacha del salón) y éste le platicaba y tomaba su cuaderno rosita con flores y le pintaba monitos grotescos y vulgares y ella reía como si estuviera en una fiesta sin reparar en ningún otro de los presentes, me compró, completito.

Tiempo después nos haríamos muy buenos amigos, y nos pasábamos las preguntas de los exámenes. Yo distraería a la maestra mientras ella sacaba el cuaderno y lo pondría en sus piernas para después disimuladamente bostezar y mirar hacia abajo. (La maestra cuyo nombre recuerdo, Genoveva, no sería difícil de vencer. Medía literal un metro de estatura.) Lucy y yo llevábamos cada martes y jueves cosas "masacotudas chocolatosas" como ella las llamaba (pingüinos, choco-roles, brownies, etc.) para compartirlas durante clase. Supongo que hicimos química tan bien que terminamos metiendo todas las materias que pudimos juntos, y así fue hasta el final de nuestras carreras.

Una de las materias que llevamos fue Lenguaje Audiovisual, y como primer proyecto tuvimos que hacer un cortometraje silente. Hicimos algunos otros posteriormente pero ninguno como éste. Dotado totalmente de nuestra ingenuidad y torpe sentido del humor. Pero aquí está. Lo dejo aquí posteado en La Silueta para que lo vean y ojalá, lo vea ella también. Así te recuerdo siempre mi Gumer. Con tus caras en farsa, con tu risa y tu humor que me inspiran bailar. Sí, literalmente bailar.

El día que Valentina crezca y entre a la universidad, en su primer día de clases se topará con un chaparrito uni-ceja que le compartirá de sus choco-roles. Se volverán grandes, grandes amigos.


domingo, 3 de mayo de 2009

Las Cosas de Andrea.

Hay cosas que ni con la ausencia o la distancia se borran. Como tatuajes que hacemos para no olvidar. Momentos que de manera fotográfica decidimos guardar para mirar y mirar y volver a mirar. Haciéndole caso al 'recordar es vivir' es que recuerdo diario a Andrea. Mi grande y pequeña Andrea. Mi Laura lista Currello cachibache. Mi Artemisa pimpando momentos. Recuerdo sus cosas; los árboles mojándose en la lluvia con olor a café y tierra mojada. Asunción y el mar que la guardaba. Las risas, las canciones y las notas desafinadas. Su ritual para dormir. Las olas ficticias del mar aquejando mis ondas alfa. Su olor al recibir la mañana. La manera de enseñarme a ser más fuerte. De nunca conformarme con objetivos simples. Entender que tenía razón cuando el estado mental y el sufrimiento son una decisión. Sus pies en la arena y su cabello bailando con el viento al compás del encaje de las olas. Sus reseteos. La Condesa y el Parque México al cual le falta su olor. Las experiencias inesperadas y su sentido aventurero. Mi coche a 160 km/h y los federales que cayeron bajo su encanto. La silueta que dejaba en su silla frente a la computadora, y que permanecía aún cuando ya se había ido a dormir. Los relatos detallados de sexo. Su comfort y abrazo. Los bailes aborígenes alrededor de la mesa de la sala. El bulldog que convivía con mi cochina. El árbol de sus manos dándome frutos todos los días. Su compañía en mi cabeza. Su compañía en mi voz. Los relatos de su pueblo y el cielo lleno de estrellas. Nombrar el género de la música lésbica. Imaginar que un buen día sería su cuñado. Aprender que la honestidad es hermosa. Lograr apreciar aún más mi trabajo cuando me decía que era un chingón y no debía rebajarme nunca. Su manera de mirarme. Ponerle soundtrack a mi vida.

Sí... eso es quizás lo que más agradezco y guardo. Le pusiste soundtrack a mi vida. Con tu voz. Con tu risa. Con tus cosas. Tus cosas de Andrea.


viernes, 1 de mayo de 2009

La Gente es su Lenguaje.

Uno de los mejores maestros que tuve en la licenciatura fue Salvador Guerrero. Doctor en Teoría Política por parte de la Universidad de Essex y acreedor al Premio Nacional de Periodismo 1997 de manos del mismísimo Zedillo. (Mismísimo... como si me pareciera relevante el señor ex-presidente) Salvador me impartió dos materias, las cuales a pesar del complejo contenido al cual me mantuve poco interesado, disfruté profundamente. Su clase me parecía de verdad un privilegio sobre todo al darme cuenta (cada vez que Salvador abría la boca) de mi gran ignorancia. Salvador habría de darme un buen día, una frase que me acompañará toda la vida: La gente es su lenguaje.

Desde entonces vivo con esa idea, y aunque mi manía por la ortografía y las palabras bien dichas se incrementó, me ha enseñado que se aprende más escuchando hablar a los demás que viendo. Aunque muchos en su intento de conocerce los unos a los otros presten más atención a cosas como el lenguaje no verbal, pienso que el lenguaje verbal está severamente subestimado. Eres como hablas, para decirlo de manera más coloquial.

En esta disciplina quizás me he vuelto más quisquilloso. A menudo me sorprendo apretando los dientes o los puños (no por ser violento) cuando escucho ciertas frases o palabras que me parecen no terribles; abominables. Pero luego relajo y suelto a reír. Me parece graciosa mi intolerancia y supongo que he dicho cosas igualmente abominables. Cuando me he quejado, me han dicho "Ay Arturo, son modismos. Relájate." Pero si me relajo no es tan divertido. Aunque de primera instancia el sonido me parezca tan terrible como el de un gis chillando en el pizarrón, me río después del picky mamón que llevo dentro.

Expongo ejemplos de estas frases a continuación:

1. Cuando le mandas saludos a alguien y te constestan "Claro, de tu parte". ¿Pues de parte de quién va a ser? Obvio que de mi parte. Duh!
2. Cuando una mujer está embarazada y preguntan "¿Y para cuándo se alivia?" No sabía que tener un hijo era una enfermedad.
3. Cuando alguien se refiere a su pareja como "marido" o "esposa" sin estar realmente casados. "Fíjate que mi marido me dijo el otro día..." ¿Cuándo fue la boda que no me invitaste? Ogete!
4. Cuando las conversaciones se tornan teológicas si me dicen por ejemplo: "Mañana me voy de viaje, primero Dios" o "Primero Dios todo va a salir bien". Todavía el "Dios mediante" (para aquello de los religiosos) lo puedo soportar, pero ¿el primero Dios?
5. Cuando de manera anecdotaria me cuentan cosas como: "Y que agarra y que me dice..." ¿Qué agarró? ¿Valor o algún objeto en particular?
6. Cuando dicen "en base a lo establecido", "en base en lo que acordamos". Se dice "con base en". En base está mal, mal mal mal.
7. Cuando dicen "Status quo". Que no es "statuS" sino "statu". Aunque se lea y escuche raro chinga!
8. La jerga de la autoridad en cualquiera de sus formas. "Se va a proceder a..." "Lo que se procede es lo siguiente..." "Incurrió en faltas que acometió de manera directamente hacia su persona de él".
9. Cuando refiriéndose a una canción o composición musical digan: "Qué bonita está esa pieza" o "Ponle a tu tía la melodía de Alberto Vázquez que tanto le gusta". (De por sí Alberto Vázquez es una mentada de madre, ahora júntalo con "pieza" o "melodía").
10. Por último, los eufemismos pendejos (que no es lo mismo que los eufemismos), como "popó", "popitas", "hacer chis", "me toqué el pilín", "se me salió un pun" y/o "hicieron el chaca-chaca". Me dan tanta ansia que mejor utilizo difemismos. "Cagar", "Mear", "Me agarré el pito", "Me tiré un pedo" y "Cogimos, parchamos, aplastamos al gato, nos gratinamos el mollete o echamos pata". ¿No se escucha más bonito?

Por que nuestro lenguaje nos antecede, nos presenta, introduce y conecta con nuestro ser social, querámoslo y hagámoslo mejor persona. No invito a que nos volvamos literatos, sólo a dejar descansar un poco el Libro Vaquero que todos llevamos dentro.

miércoles, 29 de abril de 2009

Lavando a Bibi.

Desde que estaba estudiando Comunicación me llamaba la atención el doblaje. Existía una materia opcional de doblaje en mi plan de estudios, pero justo un semestre antes de poder inscribirme la quitaron, de modo que me quedé con las ganas. Sin embargo no sé si fue la Ley de Atracción o qué pedo, pero llegó el doblaje a mi vida de nuevo.

Me parece difícil, dentro del medio, que alguien le dé la oportunidad a nuevo talento. Es como dentro del ambiente empresarial. Un recién egresado no puede laborar en muchos lugares por que piden experiencia de antemano, pero si no te dan la oportunidad ¿cómo adquieres esa experiencia para ofrecerla? No obstante han habido personas que han creído en mi trabajo aún sin conocerlo. (El universo los bendiga.) Una de estas atrevidas personas que tomaron el riesgo de lanzarse en la aventura para descubrir si Valdemar hacía bien o no la chamba fue Gaby Cárdenas, a la cual le estoy profundamente agradecido. No sólo me dió trabajo como corista, sino que ahora me paga por hacer (y aprender sobre la marcha) doblaje.

Empecé doblando coros. El doblaje cantado es bastante fácil ya que las sílabas de las palabras están amarradas al tempo de una canción específica. Pero Gaby decidió que había que dar el siguiente paso y me puso a doblar al que sería mi primer personaje en éste ámbito: Migo.

Migo es una especie de ratón/topo (snoot en inglés) que vive con su hermano Yugo (doblado por mi amigo Alan Macín) y que protagoniza junto con otros dos personajes la serie para niños Roly Mo. Desde el capítulo uno me enamoré profundamente del personaje (tanto que he estado buscando como loco el peluche, si alguien sabe dónde lo puedo conseguir avíseme porfavooor). No sólo me gustó su personalidad y forma de ser, sino que interpretar su tono de voz y sus articulaciones vocales fue todo un reto. Con la ayuda de Gaby Cárdenas fui pasando las pruebas de cada capítulo, hasta que hoy orgullosamente puedo decir que terminé de grabar cuatro temporadas completas y ha sido una experiencia inolvidable.

Fue un pedo subir este video, por que lo tenía grabado en VHS y por muy comunicólogo que soy todavía no aprendo ciertas mañas. Pero después de darle unas dos horas a esto de los cables, logré subirlo a mi computadora y por consiguiente a YouTube. La intención más importante de subir el video es que lo vea mi mejor amiga. Migo tiene un babero (que es como su peluche consentido) y se llama Bibi. A Migo no le gusta el baño, y tras ensuciar a Bibi mientras comía, los demás personajes se encargan en persuadirlo de que lo lave. Migo por obvias razones no quiere, pero al final lo hace y queda contento.

Yo tampoco querría lavarte Bibita. Hasta tus manchas y defectos amo. Pero si tengo que lavarte lo haré para volver a ensuciarnos juntos con la vida. Te quiero harto y te mando harto beso.

lunes, 27 de abril de 2009

La Ciudad Escondida.

Hoy tuve cita con mi dentista. Me parece un tipazo de verdad. Gracias a él le perdí el miedo a la aguja de la anestesia y al chillante sonido de los taladros dentales. Cuando voy con él, procuro platicar. Su conversación siempre es interesante y su vibra cálida y buen pedo. Sin embargo, a pesar de que he tenido citas donde de verdad me ha dolido la boca, hoy me dolió de manera diferente. Las primeras palabras que me dijo al recibirme fueron: "Si tienes síntomas como tos, escurrimiento nasal, fiebre o dolor de cabeza no te puedo atender", en un lenguaje obstaculizado por el tapabocas que portaba. Le dije que no había bronca y procedimos. A los quince minutos comenzó a temblar (la tierra pues, no mi dentista). -No andes pataleando que no duele-, y de pronto repuso: -No estás pataleando ¿verdad?-. En seguida se levantó y comenzó a decir en voz alta por todo el consultorio -Está temblando... está temblando está temblando-, mientras caminaba como león enjaulado. Yo seguía acostado en el sillón con la boca abierta y el extractor limpiándome la saliva. Cuando a los pocos segundos dejó de temblar, continuó con su labor. La cita ya no tuvo más contratiempos pero me salí contrariado; no es que mi dentista le tenga miedo a los temblores. Es que mi dentista está enfermo, infectado con el virus del miedo de la Influenza.

Hablar de la Influenza parece ya inevitable. Intentar distraerse es una pérdida de tiempo. Puedes apagar la tele, pero basta con que salgas a la calle (o sólo asomarte por la ventana) y ver a la gente merodeando con su tapabocas. Odio la idea de ver a México etiquetado de manera mundial. Con ganas de decir métanse su Mexican Flu por el culo. Mexican mis huevos, esos sí son mexican. Bueno pero no voy a hablar de mis huevos. Odio ver el miedo en los ojos de los que salen a la calle. Su mirada parece estar esperando la inevitable infección.

Creo que la broma de la gente convirtiéndose en zombie no dista mucho de la realidad estos días. Salen a caminar cubiertos de un temor que aletarga y droga. No dudas que hay gente infectada en la calle, no con la Influenza, sino con el miedo de la Influenza (que me parece, es el virus más peligroso). Al principio, los letreros de cartulina fosforescente en las farmacias de "Ya no hay tapabocas, no pregunte" me parecían graciosos. Ahora están empezando a deprimirme. Estuve jugando Wii hace rato con mis cuates y en algún momento de la noche estornudé como tres veces (siempre estornudo, siempre) pero esta vez no pude evitar el ir de inmediato a lavarme las manos para que nadie se preocupara si los tocaba. No es que mis amigos sean particularmente paranoicos. Es que empezaba por momentos a dudar de su temor también.

En la mañana leí por Facebook que algunos amigos posteaban en su status: "¿Qué le dijo México a la Influenza? Mira cómo tiemblo!" haciendo obvia referencia al sismo de 5.7 que ocurrió a las once. Ahora que lo pienso bien, vaya que México tiembla.

La Ciudad está escondida, bajo un tapabocas enorme que silencia los gritos. Se oculta la ciudad bajo las sombras, intenta refugiarse en la opinión tercera y el desconcierto. Pero no encuentra comfort ni sosiego. Se esconde estos días. Y eso es triste. Sí, es triste.

domingo, 26 de abril de 2009

El Amor en los Tiempos de Influenza.

De entre la gente, de entre tus pasos mis palabras y tus ojos me refugio en tu espalda y tu risa; mi sonido favorito. Me escapo de todo para hacerme tienda de campaña en tus brazos. Pasar la noche como contemplando un lago, un desierto o un mar. Me entiendes todo. Me proteges todo. Mi mejor tapabocas: tus besos. Y a mi nada me toca. Ni El Orfanato, ni la histeria colectiva. Ni la lluvia ni el coraje de ayer.

Tomaremos ese barco que irá en el ir y venir del carajo. Izaremos la bandera de la Influenza para que no se acerquen, y navegaremos las tierras del otro conquistándolo todo. Conquistándolo todo.

sábado, 25 de abril de 2009

Puerco Araña Contraataca.

Eso o "La Venganza del Chupacabras" que, en este caso, cuenta con la ayuda de la prensa y la paranoia internacional (como si no fuera suficiente con la nuestra). Yo sé que se dice que hombre precavido vale por dos, pero hombre paranoico no vale por diez. Intento no juzgar a la gente que anda despavorida por las calles usando su tapabocas, pero entiendo que hay cosas que nunca cambian. Los medios una vez más inyectando miedo y la gente tomándose la blue pill acompañada de ser posible con una buena dosis de Redoxon Forte (que ahora venden como pan caliente).

Si se trata de estremecer a las masas me quedo mejor con mi Susan Boyle adorada, que aunque muchos la etiqueten de "un producto más", yo la pienso como un mejor distractor a la crisis mundial mientras también me imagino de Fantine en algún escenario. No tardarán más de una semana en empezar a sacar que algún profeta olvidado de la edad media ya había predicho que en el año 2009 un misterioso virus aparecería y atacaría a toda Latinoamérica. Descubrirán algún código maya rayado y erosionado por el tiempo y dirán que no es así, era en realidad la forma de la nueva cepa que en los años apocalípticos se habría de formar para continuar con la destrucción inevitable del Planeta Tierra Uno.

Estoy pensando qué sería mejor para seguir con esto de la "autopromoción". Digo, tengo la ceja más pronunciada que la de Susan Boyle; me puedo presentar en mis peores fachas en algún reality y listo, pero ¿combatir con un virus mutado? Lo más triste es que por culpa de la influencia de la influenza, ya hasta nos cancelaron la función de Crisis Modelo para Armar de mañana, y con eso de que Bruno Bichir ya nos quitó los Lunes, nos pusieron "sin querer queriendo" la obra en cuarentena también.

Hubiera sido más grato leer en el periódico este fin de semana: "No nos alcanzó con semana santa, queremos otro puente."

viernes, 24 de abril de 2009

Empañando la Silueta.

Hace diez años que, por curioso, me clavé en el que-hacer radiofónico. Ya sabía yo que quería estudiar Comunicación pero además del teatro, esto fue de mis primeros acercamientos a las masas. La idea era entrarle a un programa que se llamaba "La Silueta en el Espejo" cuyo contenido era la poesía en cualquiera de sus formas y que se transmitía por la radio de la escuela. En ese entonces Judith Godoy era la locutora principal haciendo mancuerna con "El Rojo" y Martha Tello en los controles del programa. Vero de la Peña y yo, entusiasmados por la idea de hacer poesía nos lanzamos. En el programa se leían los textos y poemas de los alumnos y uno que otro autor reconocido. Por otro lado existían las vitrinas de la Silueta, que no eran más que una especie de pizarrones donde a manera de escaparate otros alumnos artistas exponían dibujos, pinturas y más poesía.

Judith Godoy nos había invitado para que nos quedáramos en su lugar. Nos enseñaron cómo hacer guiones cronometrados, indicaciones en el argot obligatorio para los controles y nos aventaron como al Borras. Estuve conduciendo el programa durante tres años. Tiempo después de que Vero de la Peña abandonara la misión, compartí el programa con Montserrat Casanueva hasta que me quedé solo, empañando mi propia silueta. La neta es que teníamos muy poca audiencia. ¿Quién en su sano juicio, en medio de exámenes, tareas y vida estudiantil agitada iba a prestarle atención a Baudelaire o Rimbaud? Lejos de deprimirme por éste hecho, hacía del programa lo que se me daba la gana y le hacía homenajes a Sabines y García Márquez cada vez que quería. Quizá fue tal mi egoísmo que me quedé sin operador, entonces me divertía cambiando discos, operando la consola y hablando al mismo tiempo.

Llegó el momento en que desistí para dedicarme a otros asuntos, como enfocarme más en las artes escénicas y prestarle la atención debida a mi carrera universitaria. Dejé La Silueta y no supe más de aquel movimiento que en prepa, muchos alumnos artistas y poetas habían iniciado. De cualquier manera, inicio este blog pa' vomitar las letras que no le quedan a las rolas y a los cuentos. Para andar de escritor amateur de pacotilla o incluso, para "auto-promocionarme" como dice mi amiga Bibi que hace la nueva generación ombligo.

Gracias por leer.