miércoles, 3 de junio de 2009

Ñoranzas 1.

De entre el trabajo, los viajes, el nuevo departamento con su vida independiente y las trivialidades de las últimas semanas que ha vivido mi hermano Víctor, mencionó que desde hace unos días se descompuso su plancha.

-Pero ya la mandé arreglar-, dijo.

Con la obvia crisis presente en mi cabeza pregunté -¿No te sale mejor comprar una nueva?-, y respondió tranquilo, -Si la hubiera mandado a arreglar por fuera sí, pero como la mandé con los mismos de ConAir me sale como en trescientos pesos-.

Le dije, -Güey, puedes encontrar una nueva por ese precio-.
-Sí- contestó, -pero no con iones y cerámica-.

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