viernes, 27 de noviembre de 2009

Ñoranzas 4.

Me contaba mi hermano el otro día haciendo referencia a mi mejor amigo: "Es que te juro que ir con éste al mercado es peor que un via crucis". Por supuesto pregunté por qué.
-"Llevábamos varias cosas ya sabes, entre la fruta, la verdura y unas flores, cuando al idiota se le ocurre subir las bolsas al asiento de enfrente y pone las flores atrás".
-"No entiendo" repuse, "¿Cuál fue el problema?"
-"Pues que cómo se le ocurre, si bien se lo dije: no pongas los Acapulcos en el asiento de atrás por que se queman".
Entendí entonces la gravedad del asunto mientras él concluyó: "¿Para qué los compré? Si quemados ya ni olor van a dar."

lunes, 23 de noviembre de 2009

Mentiras Deliciosas.

Ya sé ya sé! Se me calman? No había escrito en La Silueta desde el mes pasado. No voy a ahondar en los motivos por que en realidad sólo existe uno y se llama hueva, así que sigamos adelante con este post maravilloso que surgió a partir de una llamada telefónica que mantuve con mi adorada maestra de doblaje Gaby Cárdenas. Pues resulta, que iba en camino a llamado con ella para hacer una serie de ambientes. Mi llamado era a las 19:00 hrs. y mis cálculos de tiempo para llegar fueron destrozados por mi mejor amigo: el tránsito de la Ciudad de México.

Iba yo bastante histérico tratando de llegar, pero es que cuando vas a 0 km/hr no hay ni pa dónde moverle. Estas literalmente estacionado entre dos microbuses y un trailer en frente. Me llama por teléfono -¿Dónde estás cachorri?- Y le contesto: -Aquí a 5 minutos-. Cabe mencionar que estaba yo como a veinte y que quién sabe si además de esos veinte, me tomaría otros veinte encontrar lugar de estacionamiento. ¿Por qué miento? ¿Por qué no le dije: Gaby de mi amor, vete a tomar un cafecito por que no tengo ni idea a qué hora voy a llegar por que estoy atrapado en el tránsito y probablemente llegaré como dentro de una hora más? Y fue así que me acordé de mis mentiras favoritas. Esas que no sólo digo yo, sino aquellas de las que soy también víctima por que me las dicen. Y son favoritas y deliciosas por que recordándolas me causa mucha risa que en ese momento uno es capaz de decirlas con tal convicción, cuando en realidad es EVIDENTE que no eres más que un idiota víctima de tu propia verborrea equivocada y ridícula.

Presento a continuación un listado de estas y otras mentiras que al recordar su absurda existencia, me hacen reír mucho:

1. "Ya voy de salida"... cuando en realidad ni te has metido a bañar.
2. "¿Cuál mensaje? A mí no me llegó ningún mensaje tuyo." ... mientras aprovechas la primera oportunidad que tienes para borrar los 4 mensajes incriminatorios de tu celular.
3. "Claro que te mandé el mail, ¿qué no te llegó?" ... y añades comentarios como: "¿sabes qué? Pásamelo otra vez por que creo que lo tengo mal".
4. "Te lo juro, contándote a ti, he andado con tres personas en toda mi vida." ... cuando ya traes un kilometraje amoroso como pa' llegar hasta Tijuana.
5. Llega cualquier amiga (por que esto generalmente le pasa a las mujeres) con un corte de pelo nuevo y espantoso y naturalmente pregunta qué te parece. La respuesta es obvia: "Súper bien eh, me late cómo se te ve." Aquellos que les empieza a remorder la conciencia añaden: "Aunque tu otro corte no estaba nada mal tampoco."
6. Esta me la dijeron el otro día en la papelería (y tengo la foto que lo demuestra). Leo un letrero que decía "Globos con elio" (sic). A lo cual porsupuesto indiqué que faltaba una H. La que me atendía me contestó: "Si ya sé, pero lo pusimos a propósito para ver cuánta gente se daba cuenta." Ahora, pensándolo bien, creo que quizás me dijo la verdad... ... ... ... ... mmm... ... si.
7. Cuando recién iba a entrar a la novela "Eternamente Tuya", me habían dicho que interpretaría un papel secundario. Llegué y mi sorpresa fue que mi papel era tan secundario, que los extras tenían más participación que yo. Pregunté a la producción cuál era el motivo y me contestaron: "No, lo que pasa es que tu personaje parece que va a crecer. Parece también que va a ser novio de la protagonista".
8. Cuando cualquier persona me llama por teléfono antes de las once de la mañana y me pregunta "¿Te desperté?", contesto siempre con la voz más fresca que me puede salir de la garganta: "No, para nada".
9. Si te invitan a comer a casa ajena y lo que te prepararon de comer no te gusta, puedes aplicar la de "Perdón es que ando malísimo del estómago" o "Híjole, perdóname, ¿no te dije que era alérgico a los espárragos?" De ahí se desata la conversación de cómo resultaste alérgico a ése vegetal y cuentas la historia de cómo lo descubrieron los doctores tras extensos análisis clínicos y varias idas al hospital. "Nombre, te digo fue horrible, y me da coraje por que me encantan pero pues ni modo. No puedo comerlos."
10. Pa' caer bien cuando te quedas de ver con alguien que no has visto en mucho tiempo y después del saludo preguntas: "¿Bajaste de peso?".

¿Podemos compartir más mentiras? Manden sus mentiras y ríamos todos de cómo fue posible que pasó por nuestra cabeza la idea de que nos iban a creer.