jueves, 25 de agosto de 2011

Hipocresía Social. (Las "Ladies de Polanco")

Híjole. No sé si me van a odiar por lo que voy a escribir a continuación, pero tiene que ver con el caso "ladies de Polanco". Para los que viven debajo de una roca y no se han enterado, les copio el video a continuación.




Bien, retomando. Principalmente me gustaría enfocarme en la trascendencia del hecho noticioso. Este video fue transmitido en todos los espacios mediáticos informativos conocidos y además de manera amplia. Fue tema a discusión incluso en Tercer Grado tres días después de que ya se había dado a conocer por todos lados. Y hubo consigo, (porque era de esperarse) no sólo gente que las condenaba, si no también gente que de inmediato expresó su rechazo a que se le diera tanto espacio-aire a estas dos mujeres habiendo tanta otra cosa de qué hablar. Encuentro curioso el hecho de que la gente cuando más se quejó, fue cuando se dio a conocer que una de las dos ladies era Azalia Ojeda, la ex-big brother. La gente en contra de que se le diera tanta relevancia al video, argumentaba principalmente que había muchos temas más importantes en el país (como Moreira o la deuda de Coahuila) que hablar de Azalia "la negra".

No obstante, aquí es donde creo que pueden llegarme a odiar. Pero encuentro de suma importancia lo sucedido con las ladies de Polanco. Me parece un tema no solamente relevante, si no además, un hecho que invita a una necesaria evaluación, análisis y profunda reflexión. Desgraciadamente, al aparecer el nombre de Azalia, es fácil confundirnos con el personaje y dejarnos llevar por la superficialidad. Pero me parece que de fondo es un problema complejísimo y gravísimo. Una evidencia social que retrata el clasismo, la injusticia, la doble moralidad y además deja entrever el problema histórico de una policía deficiente por diversos factores que van desde la corrupción, la nula confianza ante la autoridad, el abuso y mal uso de la misma y finalmente una profunda incompetencia. Histórico todo esto eh, empero.

Aquí no se trata de, si fue Azalia o no la protagonista del asunto. Eso me vale madres. De lo que creo que se trata es de la documentación de éste retrato desgraciado del que hablo, que abre la puerta a la gran paradoja que encuentro en el asunto: la policía no las remite a las autoridades correspondientes por lo tanto alimenta la imagen de la impunidad e incompetencia. Pero de haberlo hecho, ¿no habría alimentado entonces el abuso de autoridad e indignación por parte de la ciudadanía? ¿Pa' dónde nos movemos? Personalmente (como ya lo he dicho en Twitter), yo me las hubiera llevado y hasta de las greñas. Sin embargo, ¿cuál hubiera sido la opinión pública sobre mi proceder? Concluyo de manera muy ambigua quizás, que para intentar resolver esta paradoja habría que hablar de hipocresía social. Esa que jala las masas a donde políticamente aparenta uno ser más correcto. Moreira, Coahuila, Morena, Monterrey, Cordero... todos los temas son importantes, pero éste también.

Repito, qué lástima que Azalia Ojeda haya sido la protagonista, por que entonces se desvirtúa totalmente el hecho noticioso. Pero al final de cuentas, sí me parece un tema relevante y un tema a considerar. Nos habla de una enfermedad social pocas veces documentada y que además nos exhorta a cuestionar lo que decía Maerker en Tercer Grado, ¿hubiera ocurrido lo mismo en Iztapalapa a diferencia de Polanco? Otro tema más.

En fin. Complejísimo eh, complejísimo.