domingo, 21 de junio de 2009

Neda.

No sé cuánto tiempo vaya a durar este video en YouTube antes de que evidentemente lo censuren. A los que alcancen a verlo, mírenlo bien. Mírenlo muy bien. Ojalá que las imágenes que vean se les queden grabadas para toda la vida.

Advierto que contiene una de las cosas más crudas que he visto en mi vida. Refleja sólo un poco del caos iraní de estos últimos días. El conflicto en Irán ha provocado que su gobierno censure y prohiba la transmisión de cualquier tipo de información, escrita o videograbada, de lo que se está viviendo (y muriendo) por allá. Sitios como Facebook, YouTube y otros han sido completamente clausurados. La prensa internacional tiene restringido el acceso. Para que se maten en silencio. Para que los ojos del mundo no vean lo aquí perpetrado.

A esta mujer, víctima de la violencia gubernamental iraní, la nombraron Neda después de su muerte, que en farsi significa "la voz" o "el llamado". Es la voz de sangre que quién sabe cómo se coló de Irán y ahora atrapa la atención de la mirada mundial a través de internet. ¿Por qué ver el video? Es muy fácil que te cuenten una historia ajena, de algún país ajeno (medio-oriental que ya es costumbre) con un conflicto ajeno e inmenso que provoca la muerte de su gente. Si corremos con suerte, la gente dirá a lo mucho: "chale... qué mal pedo". Pero no es suficiente.

Aunque actualmente a México le conciernen tres mil asuntos más, (de entre elecciones, guerra política sucia e inseguridad) hay algo que a mi punto de vista siempre debemos recordar; la ciudadanía planetaria. Es difícil responder cuando te preguntan si puedes hacer algo por la gente y sus conflictos internacionales que parecen no incumbirnos, pero creo que algo que puede ayudar aunque sea una madre, es el despertar de conciencia.

Dentro de nosotros, dentro de nuestras costumbres, ideales, creencias o lo que sea, debe existir el rechazo total, absoluto y categórico a la violencia (en cualquiera de sus formas). Si eres católico, cristiano, judío, musulmán, espiritual o agnóstico etc., debe existir alguna manera en la que puedas contribuir. Rezando, meditando, mandando buena vibra, pensando cosas lindas, lo que sea, pero que en tu mente esté presente la paz, su deseo y su práctica. Abre bien los ojos al video. Abre bien los ojos y oídos al llamado, a Neda. Por ajena que te parezca su historia, que su muerte se escuche y perdure. Que valga la pena la sangre que corre bruscamente por su boca y su nariz tras el disparo en el pecho. Que sus ojos en blanco te den miedo, y que los gritos de terror de la gente a su alrededor que intentó ayudarla te taladren los oídos si es que alguna vez cruzan por tu cabeza las ganas de lastimar, herir o matar a alguien.

Como humano (no como mexicano), que hablo, río, lloro, como, meo y cago como cualquier otro humano de cualquier otro país, le envío amor y luz a Irán. Y a Neda. A Neda.

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