viernes, 24 de abril de 2009

Empañando la Silueta.

Hace diez años que, por curioso, me clavé en el que-hacer radiofónico. Ya sabía yo que quería estudiar Comunicación pero además del teatro, esto fue de mis primeros acercamientos a las masas. La idea era entrarle a un programa que se llamaba "La Silueta en el Espejo" cuyo contenido era la poesía en cualquiera de sus formas y que se transmitía por la radio de la escuela. En ese entonces Judith Godoy era la locutora principal haciendo mancuerna con "El Rojo" y Martha Tello en los controles del programa. Vero de la Peña y yo, entusiasmados por la idea de hacer poesía nos lanzamos. En el programa se leían los textos y poemas de los alumnos y uno que otro autor reconocido. Por otro lado existían las vitrinas de la Silueta, que no eran más que una especie de pizarrones donde a manera de escaparate otros alumnos artistas exponían dibujos, pinturas y más poesía.

Judith Godoy nos había invitado para que nos quedáramos en su lugar. Nos enseñaron cómo hacer guiones cronometrados, indicaciones en el argot obligatorio para los controles y nos aventaron como al Borras. Estuve conduciendo el programa durante tres años. Tiempo después de que Vero de la Peña abandonara la misión, compartí el programa con Montserrat Casanueva hasta que me quedé solo, empañando mi propia silueta. La neta es que teníamos muy poca audiencia. ¿Quién en su sano juicio, en medio de exámenes, tareas y vida estudiantil agitada iba a prestarle atención a Baudelaire o Rimbaud? Lejos de deprimirme por éste hecho, hacía del programa lo que se me daba la gana y le hacía homenajes a Sabines y García Márquez cada vez que quería. Quizá fue tal mi egoísmo que me quedé sin operador, entonces me divertía cambiando discos, operando la consola y hablando al mismo tiempo.

Llegó el momento en que desistí para dedicarme a otros asuntos, como enfocarme más en las artes escénicas y prestarle la atención debida a mi carrera universitaria. Dejé La Silueta y no supe más de aquel movimiento que en prepa, muchos alumnos artistas y poetas habían iniciado. De cualquier manera, inicio este blog pa' vomitar las letras que no le quedan a las rolas y a los cuentos. Para andar de escritor amateur de pacotilla o incluso, para "auto-promocionarme" como dice mi amiga Bibi que hace la nueva generación ombligo.

Gracias por leer.

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